-Ésto si que es vintage -murmura Julián, mientras su hermano y yo hurgamos entre el bastidor del basculante buscando las marcas de mi padre. La pieza está deshecha, carcomida y desencajada, tanto que muestra los mechones rotos y las rayas en paralelo que papá solía marcar para la agujereada.
-No se ven las marcas... -admito algo desanimado- pero el mechón es de 12 milímetros, mi padre siempre usaba esa medida..., joder, yo casi me atrevería a decir que lo ha hecho él.
Seguimos buscando y descubrimos la formidable preparada de muelles, aún destellan cobreados y Julián vuelve a arrugar el ceño mientras oprime la platabanda y los muelles ceden y se recuperan con la elasticidad del primer día.
-Ésto si que es vintage -repite Julián cabeceando- pues la mujer tiene otro, quiere que le demos presupuesto..., pero los bastidores hay que hacerlos nuevos, ¿cuánto nos vas a cobrar, Pedrín...?.
Le doy el precio allí mismo y sigo observando el mítico basculante. Recuerdo que mi padre lo nombraba muchas veces, causó furor en su momento. La idea de colocarle unos muelles, sustituyendo a las patas traseras, le daba una comodidad especial, pero parte del secreto estaba en la tensión que le proporcionaba el tapicero al atarlos y en el mismo temple de los muelles, realmente soportaban todo el peso.
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Detalle de los muelles traseros, con esa cincha de yute se daba la tensión adecuada. |
Al sentarte, el sillón basculaba hacia atrás y daba la sensación de que te sentabas en una especie de balancín, aunque debo admitir que nunca me he sentado en un basculante, pero si la clienta admite el presupuesto, volveré a pasarme por aquí y me sentaré.
- Los muelles de ahora no valen nada -apunta José cuando ve que rozo las espirales con los dedos- usaremos esos mismos, están nuevos..., me parece que poco se han sentado.
- Éso mismo digo yo -replica Julián.
Mira tú... no lo había visto nunca, el efecto de la sentada debe ser muy cómodo, espero que lo ratifiques cuando esté restaurado y le des cata ;)
ResponderEliminarSiempre es de agradecer una lección de historia en el oficio, buen post Pedro.
Un saludo.
Me alegra que el Cesar de el visto bueno, por cierto Tapestry, el Cesar del que hablamos, paisano tuyo, nos ha pedido presupuesto de unos orejeros,parece que poco a poco vamos subsistiendo.
ResponderEliminarSi la clienta dael visto bueno al presupuesto habrá cata de basculante.
Un abrazo Tapestry.
Me encanta este sillón ! Que alegría saber que todavía existen en Valencia tapiceros que restauran los muebles de muelles!
ResponderEliminarOtra vez: Gracias Pedro !
Gracias a ti Marga por venir.
EliminarBuenas Pedro,
ResponderEliminarTrabajo de valiente tienes aquí, interesantes tus explicaciones, que bien poder recuperar esta maravilla, yo quiero balancearme aquí, que envidia más grande!
Saludos campeón, que vienes muy bien recomendado!
Ay campeón,campeón...,je,je,je. Kat,¿has leido el comentario de Tapestry...?,dice que no conocía esta forma de usar los muelles como patas,¿estaremos ante un "endemismo" estilistico de la Comunidad Valenciana...?, y Tapestry de tapiceria sabe muuuuchoooo....¡¡¡¡
EliminarAmigo Pedro le paso el mensaje a Kat(era yo quien dejo el comentario,jeje)
ResponderEliminar¡¡¡¡Bienvenido Chema....¡¡¡¡¡.
EliminarHola !como he disfrutando leyendo los comentarios!
ResponderEliminarEstos sillones los compraron mis padres allá por 1955+-. Por suerte los he conservado, y ahora, siendo clienta de los hermanos Gómez y con la colaboración de Pepín (no tengo el gusto de conocerlo) se han recuperado y seguirán dando comodidad a nuestras vidas.
Muchas gracias.
MªAngeels bienvenidaaaa....¡¡¡¡¡¡, es un gozo tenerte por aquí y ya ves si han dado de si tus sillones. Y son del año 55 más o menos...., jope, siempre me quedará la duda de que si los hizo mi padre, indicios hay, pero bueno, ahí quedará el misterio.
EliminarHa sido un placer que hayas comentado MªAngeles, un abrazo y pasa todas las veces que desees.
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EliminarAisssss MªAngeles, acabo de caer, no es Pepín...., es Pedrín y ese Pedrín soy yo pero con 47 añazos, je, je,je.
EliminarHola Pedrin, perdona la confusión, quiero añadir que los sillones los ha recuperado mi hija, con lo que aseguro que la vida de los sillones será más larga que la mia. Saludos.
ResponderEliminarPerdonada estás, MªAngeles, je, je, je. Pues tu hija disfrutará de dos piezas que ya atesorán las energias de tus padres, que tienen un peso sentimental importante..., y que ya forman parte de vuestra familia....,un abrazo...¡¡¡¡
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