martes, 31 de enero de 2017

CUANDO UN SOFÁ ABRAZA.



  


     Favn... de Hayon, que abrace, que abrace como una concha que envuelve a su perla, pero con la calidez del tejido, con la calidez del abrazo humano. Favn, ese es su significado en danés, el abrazo de la fibra de vidrio recubierta de tela, con sus perfiles afilados, pulcros y suaves al mismo tiempo.
   Mi versión trata de abrazar con la madera arqueada, se quiere parecer al diseño de Hayon, trata de beber de su esencia agradable, empática, de aspecto futurista pero cercano como el olor del ya, como el tacto de la piel que se siente cuando abrazas o te abrazan, cuando te cobijas en alguien deseando tan solo el silencio, el rumor de la respiración de quien te acoge, el vaivén dulce de su pecho y puede que la caricia sobre tus cabellos, tan solo eso y que el mundo se detenga entre la tela y los cojines del sofá que se llamaba Favn y que se diseñó para abrazar, para tranquilizar, para poder hablar con la mirada en medio del silencio y la calma... incluso para levitar cuando el esqueletero se ilusiona.