jueves, 16 de enero de 2014

ILLUM WIKKELSO V 11......., UNA CASUALIDAD INCREIBLE.





    Hace algo más de un año, mi amiga María Hernández me hizo llorar de emoción..., desde entonces María siempre ha estado ahí, aportando su amistad y su habilidad extrema a la hora de navegar por la red, rastreando información cuando se la pedía, aunque María siempre ha tenido una curiosidad inagotable y, por eso, es normal que, de vez en cuando, me envíe enlaces que sabe que me van a interesar, pero lo que ocurrió ayer fue algo casi increíble y conmovedor.
   Hace unas semanas Francesc Ruiz me envió las fotos de un sillón que quería replicar y ayer mismo le llamé para decirle que ya estaba hecho. Esa misma tarde se dejó caer por el taller y me regaló una grata sonrisa después de observar el sillón durante unos instantes.






   - Pedro, me gusta..., creo que lo has acertado.
  Suspiré aliviado y estuvimos charlando durante casi dos horas, después Francesc se marchó a Sueca y yo me subí a casa sin saber que me esperaba una sorpresa.
   María me acababa de enviar este enlace y me quedé sin habla...,y desde luego, María no sabía que estaba haciendo este curioso modelo.


                  

miércoles, 15 de enero de 2014

SEDERE..., UN FASCINANTE VIAJE AL MEJOR DISEÑO DEL SIGLO XX.



                               Sedere..........................., del latín "estar sentado".


   Duna y yo rodabamos lentamente por la calle Grabador Esteve de Valencia y al llegar a la altura del número15  paramos, giré la cabeza y sonreí ante la fachada acristalada de Sedere.


   - Mira Duna..., ahí estan todos... - murmuré mientras la voluptuosa silueta del Egg de Arne Jacobsen destacaba en un universo de colores y formas, en un cosmos de diseños geniales- Eames, Pauchard, Wegner, Breuer, Saarinen, Panton...., están todos, venga vamos a verlos.
    Entré lentamente, titubeando y sonriendo como un niño desbordado ante un tornado de juguetes que giraban a su alrededor, casi como lo estaban haciendo en esos momentos todos los iconos del diseño del siglo XX, incluso algunos me  recordaban a aquellos miticos aereoplanos de tela y madera que se elevaban vacilantes despues de lanzarse temerariamente sobre caminos de tierra apelmazada...., pero no eran aereoplanos, eran las Shell Chairs de Hans Wegner, unas magnificas piezas concebidas con madera contrachapada curvada y tapizadas sutilmente. Wegner huía de los tapizados y prefería mostrar la madera en toda su plenitud, aunque con su conocido Papa Bear se entregó a un tapizado casi integral.

 

   Pero finalmente las Shell Chair despegaron y empecé a sentirme como un piloto de observación de la Primera Guerra Mundial. Realmente sobrevolaba toda la tienda y me deleitaba contemplando a los poderosos Egg, esos sillones ovales que Jacobsen diseñó como espacios intimos y personales para ser expuestos en espacios abiertos y publicos como el SAS-Royal Hotel de Copenhague, allá por los años 70.

 

 El paseo aereo continuaba y mis ojos se deleitaban contenplando la mezcla de materiales, casi como los mosaicos de las campiñas europeas vistas desde el aire, madera, fibras de vidrio y resinas, acero, piel. 



A veces, el aereoplano pasaba entre el laberinto de patas y soportes ideados por los Eames y, en otras ocasiones, daba un amplio giro y volvía a mirar hacia esos sillones de formas futuristas, casi como nidos en los que cobijarse, espacios que robaban protagonismo a las propias viviendas donde estaban alojados, piezas de diseño que desde los años 30 llegaban hasta los inicios del siglo XXI con más vigencia que nunca.
  Estaban vivos y seguían siendo ejemplos a seguir, diseños que siempre nos iban a inspirar, modelos que pervivían al paso del tiempo y de las modas.  


   El vuelo no podría tener fin pero el motor ha comenzado a toser y soltar fumarolas negras, he visto como la hélice daba sus últimas vueltas y he tenido que aterrizar, he tenido que volver a la realidad, después de ese viaje entre los mejores diseños del siglo XX, pero aún quedaba algo más que reposaba abierto como un abanico sobre el cojín de uno de los Egg..., era el catálogo que Bea, Diana y Rafa habían diseñado para presentar todas esas piezas míticas. Una auténtica minienciclopedia repleta de información, repleta de historia y de vivencias y anécdotas de aquellos diseñadores que seguirían asombrando al mundo décadas después.


  Anécdotas como la que vivió Carlyle Wilton cuando vió como su silla Navy era lanzanda por una ventana por el general Wilton. La silla se precipitó al vacío. Más tarde, el militar la examinó y decidió conceder el contrato a Wilton, la silla Navy estaba intacta y, por tanto, era apta para equipar a la marina de EE.UU.
  La visita a Sedere ha sido un placer y aprovecho para darles las gracias a Bea, a Diana y a Rafa por habernos dado la oportunidad de ver y tocar estas réplicas, estas piezas fantásticas que marcaron hitos en la historia del diseño y que nos hablan de personas audaces, de miras infinitas y llenas de pasión. Todas estas piezas guardan unas historias fascinantes que debemos conocer para poder apreciar el valor de estas creaciones, para saber un poco más de la evolución del diseño y de los conceptos que movían a crearlas, de los resortes mentales que saltaban cuando alguna idea surgía de una visión, como la que tuvo Marcel Breuer al fijarse en las curvas del manillar de una bicicleta allá por los años 30..., a partir de ese momento el famoso sillón Wassyli empezaba a tomar forma en su mente.

lunes, 13 de enero de 2014

LA THONET SE PERDIO EN UN MAR DE TRISTEZA Y DOLOR.



   


 - Es ver la silla ahí arriba y vuelvo a escuchar los lloros de aquella mujer -confiesa Julian cuando le pido que baje la número 14 para echarle un vistazo, despues de haber escuchado la historia de esa clienta- se la encontró en la basura y nos la trajo que para que le arreglasemos la rejilla, con lo ilusionada que estaba..., el cancer de los cojones le mató al hijo.





  Me sería facil ver a la Thonet como una huerfana que le sonríe a ese matrimonio que se la va a llevar a casa, me sería facil creer que la Thonet nos sonrie porque le hemos quitado el plastico que la asfixiaba, me sería facíl imaginar un dialogo entre ella y nosotros, quizás diria que nos agradecia profundamente el haberla salvado y puede que también nos preguntase por esa mujer que la llevó allí, a la tapiceria de los hermano Gomez, esa mujer que se olvidó de ella ahogada por el llanto y por el dolor, incapaz de superar la  muerte de su hijo.


   Es posible que al escuchar nuestra respuesta nos pidiese que volviesemos a cubrirla con el plastico y que la dejasemos allí arriba, mirando hacia la puerta por si algun día ella volviese, para poder verla.
  Y Julian vuelve a cubrirla con el semblante serío de quien sabe que tiene la obligación de moral de velar por esa huerfana, de cuidar de ella y de guardarla hasta que esa mujer regrese, hasta que esa mujer vuelva a recuperar la ilusión y la alegria de tener una Thonet auténtica y genuina, como su vieja etiqueta nos demuestra.






   A veces, los tapiceros son algo mas que tapiceros, en sus locales atesoran objetos llenos de recuerdos y de emociones, son guardianes de sentimientos, fieles depositarios de pedazos de las vidas de sus clientes, de sus recuerdos, de sus vivencias.
   

viernes, 10 de enero de 2014

ARCHITECTURAL DIGEST, mes de enero..., el placer de las casas pequeñas.





 Pese a colorista, la portada de este mes de AD me resulta fria y poco comunicativa, pero como es habitual, cuando abres las paginas esa frialdad se transforma en una cascada de imagenes desbordantes y llenas de calor, de vida y de excitación, sin embargo, de entre todas sus paginas me quedo con el Editorial de su directora Montse Cuesta, habla de una amiga, de Lola y de la nostalgia que sentía hacia su primer piso o primera guarida. 
  Al final del editorial la define así.

    " llegaron casas mas grandes y capaces, llenas de huecos para almacenar cachivaches y grandes perimetros para circular con desahogo, pero ninguna tuvo el encanto de aquel nido minusculo lleno de tesoros apretujados...."

  Y tras esa reflexion, tras evocar esos recuerdos AD nos muestra una colección de esas pequeñas casas, eso si, llenas de estilo y de diseño, de entre todas ellas me quedo con La cuadra..., si, si, una cuadra autentica reconvertida en refugio pirenaico de fin de semana, en el que coexisten modelos de Zanuso con las insinuantes sillas de Verner Panton. Plastico y fibras entre vigas de madera que se mezclan con la piedra y el fuego. Quizás el encalado de los muros resta naturalidad, quizás aporta una luz demasiado pura que rompe con los estilos tan dispares pero bien conjugados.





  Pero antes de pasearnos por esos pisos pequeños, AD vuelve a recordarnos que es lo que se lleva y lo que se adora..., y sigue siendo el vintage, la taxidermia, lo industrial, lo añejo, todo aquello que destila el aire de otros tiempos y de epocas pasadas, incluso de religiones y creencias que desarrollaron un peculiar estilo a la hora de concebir las sillas de uso diario, en concreto esas populares sillas de barrotes y de asientos de madera, sobrias y ligeras.



 AD nos cuenta que fueron los amish quienes las idearon para sus granjas, después fueron colonizando todos los hogares y lo siguen haciendo, aunque a veces nos dejamos llevar por la estetica y no percibimos su complejidad a la hora de construirlas. Requieren de torneados a distintos gruesos, de taladros a distintos angulos y de calas y soportes especiales para poder encolarlas.







   Un mes mas AD nos recuerda que es lo que se lleva, desde las cabezas disecadas de gacelas hasta las reediciones de iconos como la Papa Bear, nos recuerda que las sillas de los Eames en casi todas sus variantes, son de posesion casi obligada en cualquier casa que pretenda estar a la ultima y que las mesas de riñón con patas conicas son irrenunciables. Nos recuerda que hemos crecido, que ya no somos unos niños y que todos aquellos muebles que nuestros padres tiraron a la basura estan mas de moda que nunca...., y yo me digo  "ójala que el vintage muera pronto y así dejaré de recordar mi edad...."
   
   
 
 
   
    
 

domingo, 5 de enero de 2014

NUEVA TIENDA VINTAGE EN MALAGA..., Y ES DE UNA AMIGA.


   




Deco Anhelos, así decidé bautizar Lola a su nueva tienda, a su anhelo hecho realidad y que según nos cuenta ella en su propio blog, nace con algunas señales emocionales muy especiales. De alguna manera Lola vuelve al lugar que la vio nacer, pero ya convertida en una mujer emprendedora y llena de ilusión, de vitalidad y de fe en si misma.
   - Han sido veinticinco años trabajando en el sector del comercio para otros..., creo que ya es hora de empezar a trababajar para mi -me contaba Lola por telefono.
  Me hubiese gustado visitarla con Duna..., pero Malaga queda algo lejos, pero me he tomado la libertad de visitarla desde su blog y he disfrutado al ver como toda su famila se volcó en ese proyecto hasta lograr darle vida, forma y color, hasta convertir el anhelo de Lola en una hermosa y cálida realiad, en un lugar en el que mirar y curiosear es un placer y una pequeña aventura en la que encontrar algo que te hace sonreir y recordar tiempos pasados, es posible, como la lamina de ese Fokker triplano que pilotaba el mitico Barón Rojo durante la Primera Guerra Mundial, junto a un pequeño globo terraqueo y cerca de una bicicleta amarilla...., fetiches de mi propio mundo.




   

jueves, 2 de enero de 2014

DOS VIEJOS HERMANOS DE VIEJO TERCIOPELO ROJO.



   








    No me habia olvidado de esos orondos y simpaticos hermanos que descubrí hace unas semanas en la tapiceria de Juan Vicente Comes. Eran dos viejos sillones de copetes curvos y de enormes reposabrazos ovalados que iban estrechandose hasta unirse ducemente con el resto del armazón, tan dulcemente que la unión se movia de manera elastica cada vez que alguien se sentaba y se levantaba sobre el asiento de muelles.
   Juan me encargó ocho patas nuevas para ellos, el cliente quería reparar de momento el asiento de muelles y cambiar las pastas originales, ya algo viejas y desgastadas. No puede evitar fijarme en ellos y sonreirles, me recordaron al mitico sillón Bugatti de Franz Romero, eran igual de rotundos y gorditos.
 Y esta mañana me he decidido a hacerles una visita antes de que el cliente se los volviese a llevar a su casa, aunque también era la excusa perfecta para darme un paseo con Duna, pese a que el día hubiese salido plomizo y desagradable, aunque la ciudad hubiese amanecido como resacosa y resfriada.


 

 


   Pero Duna no estaba resfriada y enseguida ha arrancado, me he quedado un rato en la puerta del taller, calentando el v-twin y observando la calle, demasiado tranquila y sin una sola luz navideña adornando los balcones, sin el griterio de los niños alborotando en el patio del colegio, sin trafico, ni siquiera en las grandes avenidas por la que he rodado hasta parar en la tapiceria de Juan Vicente.
   Los dos viejos hermanos de viejo terciopelo rojo parecían esperarme, como sorprendidos por mi interes y la verdad es que no he sabido como decirles que me cayeron bien desde el primer día que los vi por allí amontonados.
   - Mi papá dice que mas adelante nos comprará trajes nuevos....