jueves, 9 de marzo de 2017

SENIOR, RECREANDO A ZANUSO.







        Las olas llegan tímidas, murmurando entre ellas, señalando al Senior y llegando a rozarlo, le envuelven las mismas aguas que debieron inspirar al Marco Zanuso, al arquitecto y diseñador italiano, creador del sillón que mira hacia al mar, hacia el horizonte plano y tranquilo del que surgió la vida.
 

 
 
  Ella también mira y siente el sol, siente la brisa que siempre termina hechizándola.
   El Senior se envuelve a si mismo, sus perfiles se elevan y descienden, viran, se estrechan, serpentean como una áspid elegante, silenciosa y poco a poco las arenas van engullendo sus patas, las olas vuelven por él, lentamente se irá hundiendo, se dejaría atrapar con esas caricias eternas, interminables de un mar que a veces late enfurecido y que otras dormita mansamente, pero siempre rozando con sus olas, con sus aguas, siempre acariciando como un amante entregado y pasional.
 

 
  El mar esta vivo y lo miramos para vivir, para sentir que no podemos abarcarlo, para ver por encima de las azoteas y de las montañas, como se ve en un desierto, ahí donde la vida solo anida en nuestra mente, en nuestras emociones, en nuestros deseos.
 
   Un sillón junto al mar, alguien que fotografía, un momento diferente, audaz, rebelde... alguien que fotografía, ella sonríe, se gira y me mira, la  veo desde la lente y le devuelvo la sonrisa.
 
 
 
 
 
 

 

  

viernes, 3 de marzo de 2017

Butaca Lady de Marco Zanuso.





     Ganaría la medalla de oro en la Trienal de Milán, a principios de los años 50 y después se convertiría en un icono del diseño, pero siempre tímida, femenina, huidiza, introvertida, poco atrevida, callada, poco habladora, sosa... pero cuando me alejo unos pasos y la contemplo ya acabada en el viejo taller de esqueletaje siento un escalofrío, una sacudida de emoción que apenas si dura unas decimas de segundo, unos instantes tan íntimos que me hacen pensar en una súbita hipnosis, en un viaje a través del tiempo, rápido, instantáneo, de ida y vuelta. La Lady, que nunca me había interesado demasiado, se convierte en una preciosa pieza, en un espíritu mas de los que a veces se pasean por el taller surgiendo de mis propios delirios, a veces veo a Wegner, a Juhl, a Featherston y ahora veo a Zanuso y su Lady.
   - ¿Te atreves con el Senior...? -pregunta el diseñador italiano.