martes, 25 de febrero de 2014

EL OSO..., EL PAPA BEAR HA REGRESADO AL VIEJO TALLER DE ESQUELETAJE.




    
  El invierno languideció antes de lo esperado y las cumbres nevadas comenzaron a mostrar su roca gris, a medida que la nieve y el hielo se fundían, derramándose, ruidosamente, desde los arroyos de la alta montaña hasta las praderas, en las que los pastos volvían a reverdecer. 



      La primavera se asomaba y los osos comenzaban a despertar en sus cuevas, hambrientos, famélicos y sin apenas grasa en sus cuerpos. Por éso trotaban desmañados y con los pesados pelajes deslizándose entre sus osamentas..., me habían visto y sabían que les tenía miedo, pero no era la primera vez que me enfrentaba a ellos, a los osos, al Papa Bear...., esta vez les estaba esperando.


jueves, 20 de febrero de 2014

LAS ULTIMAS SILLAS VINTAGE.


   - Pedro, el vintage ha tocado fondo, pronto será algo demodé -me comentó un decorador, echando una mirada a las sillas que acababa de terminar.
  Imaginé que era el final de las patas cónicas, el final de los sofás de líneas suaves y elegantes, el final de esa moda retro que recuperaba el sabor de otras décadas y de vivencias pasadas.


  El decorador se marchó sonriendo, como insinuando con su mirada que él si que sabía por donde irían las nuevas tendencias y yo me quedé a solas con ellas, con las últimas sillas vintage que iba a fabricar y decidí que se merecían una improvisada sesión fotográfica en ese mismo momento, aunque manchase la reflex con los restos de cola que aún quedaban entre mis dedos.


    - ¡¡ Pero que sillas más monas, Pedro...!!.
   Dejé de mirar a través del objetivo y enseguida reconocí la sonrisa de Inma, mi vecina y amiga.
   - ¿Te gustan...?, pues hala, sientate que se supone que no voy a hacer más...., el vintage está agonizando..., dicen los que saben de ésto.
    Inma volvió a reir cuando le coloqué una estrecha maderita para que se pudiese sentar, después volví a mirar a través de la lente.
   - Ostras Inma, no sé que pasa pero no hay hay forma de enfocar otra cosa que no sea tu canalillo.
   Mi amiga volvió a reir y posó sentada en las ultimas sillas vintage.

martes, 18 de febrero de 2014

UN POETEN PARA PACO.




  A Paco le gustó la idea que su Poeten protagonizase uno de mis post, le vi sonreir, quizás sorprendido, realmente tan solo se trataba de un sofacito para su dormitorio, pero creo que él también se había contagiado de mi entusiasmo, de hecho vino al taller y le hizo una foto al esqueletaje del que iba a ser su Poeten.
   - Mañana vendrán a por él los tapiceros y bueno, cuando quieras puedes pasarte a ver telas.
   - Tenía pensado algo en crudo, algo clarito para lo que es el sofá y un rojo o verde para el cojín.
   - ¿Y el color de las patas...? -le pregunté.
   - Oscuras..., bastante oscuras.
   - Espera que aquí tengo unas muestras.
   Y Paco volvió a sorprenderme cuando sus ojos se fijaron en una pata teñida de negro.
   - Me gusta ésa.
   - Ostras..., si te atreves si que podremos decir que será un autentico Poeten pata negra...,quedaría brutal con la tela en crudo.  
   Y en ese momento mis ojos destellaron y el post empezó a girar en torno a esa definición tan española, tan sabrosa y tan aromática pata negra..., pero hay veces que la creatividad sigue unos caminos que escapan a nuestra voluntad y a nuestro consciente. Tan imprevisible puede ser esa creatividad que a veces puede terminar surgiendo como una subita visión y es lo que finalmente ocurrió con el Poeten de Paco. Lo vi envuelto entre libros, lo vi observando sonriente a esas estanterías que atesoraban los mejores versos, las  novelas más interesantes, los ensayos más profundos y las memorias más intimas y sinceras. 


   El Poeten era un poeta, el Poeten era un sofá dulce y armonioso como el mejor de los versos, como la poesía más agradable y delicada...., el Poeten debería estar ahí por lo menos una vez en su vida, por eso paramos en una de las librerías más conocidas y antiguas de Valencia, frente a la Plaza de Toros y frente a la Estación del Norte.
  - Mira Poeten...., Librería Soriano, fundada en 1948 -murmuré- tú tienes algunos años más, eres de la quinta del 42..., a ver si nos dejan pasar y sabrás realmente lo que eres..., bueno, sabes que eres un poeta, aunque con esas patas negras eres el más rebelde de los poetas. 



   Y finalmente Chelo y Cristina nos dejaron entrar y sonrieron viendo como el Poeten contemplaba curioso y tímido, todo ese universo de libros..., incluso encontró uno en el que hablaban de su padre, de Finn Juhl, en ese momento se giró y me dijo.
   - ¿Me lo compras....?.


jueves, 13 de febrero de 2014

ALASKA, CORONAS Y UN CHESTER REBELDE.


 Debo de admitir que ayer viendo la presentación del programa "Alaska y Coronas", tan solo me fijé de manera fugaz, en la rotunda silueta de Alaska, de leoparda y ceñida hasta la compresión, después mi atención se centró en el decorado y como no, en el sillón hecho de palets y en el Chesterfield cubierto con arpillera, ciertamente una extraña pareja.


  Me fue inevitable pensar en el programa de Risto Mejide, "Viajando con Chester" y en el trato que en él se daba al aristocrático sofá, casi como protagonista de entrevistas y confesiones, mientras que Alaska y Coronas se deciden por fichar a un hermano díscolo y rebelde y adoptan a un Chester que tontea con un sillón surgido de entre los restos de una escombrera.
   Una amistad peligrosa o puede que incluso emocionante y trangresora para él, para el Chesterfield, hoy por hoy un modelo camaleónico que dejó, definitivamente, los selectos ambientes ingleses, para ocupar cualquier lugar pero siempre envuelto con ese aire de elegancia altiva, aunque. de vez en vez, se despoje de su porte y se acerque insinuante  a ese sillón marginal, repleto de clavos y remendado con las tablas de lo que en su día fue un palet.


jueves, 6 de febrero de 2014

UNOS ESQUELETAJES REPUDIADOS.





  

   Hay veces que los clientes confian demasiado en mi, quizás envueltos por esos post que escribo con cierta imaginación infantil, pero la realidad es que me equivoco muchas veces, tantas veces que hace poco volví a dar un patinazo de esos que te hacen enrojecer de verguenza.
   Ahora mismo recuerdo ese momento y niego con la cabeza y miro hacia el suelo, fue horroroso..., y algo parecido debió pasar con esta pareja de butacas que me encargaron. Envié las fotos de los esqueletajes al cliente y no debieron gustarles y tras un largo silencio concluí que habian sido repudiadas. La parejita quedó ahí hasta que comenté a los hermanos Gomez que tenía un par de butaquitas sin amo, les echaron un vistazo y se fueron con ellas a la tapiceria.
  Cuando vi que las subian a la furgoneta pensé que por lo menos no quedarian desnudas eternamente o desmembradas y consumidas por las llamas de alguna estufa de leña. 
  Sonreí aliviado, casi como la madre que ve a su hijo subir al autobus del colegio y continua mirando a traves de las ventanillas, temerosa de que el chiquillo se pierda por el pasillo y esperando a que le devuelva una sonrisa a traves el cristal.
   Y la butaquita repudiada me devolvió la sonrisa, puede que una sonrisa algo vergonzosa o timida, incluso se puso roja cuando la vi tapizada y exclamé.
   - ¡¡Coño, me recuerda a un devoto nazareno de la Semana Santa...!!.





  Los picos de su copete invertido podían ser dos capirotes, el morado de su tapiceria la tunica mas hermosa y los tachones plateados podían ser clavos redimidos o un rosario de agradecidas lagrimas que destellaban ante el sol de la madrugá.













  

miércoles, 5 de febrero de 2014

FEATHERSTON, JUHL, WIKKELSO, WEGNER, SAARIÑEN, EAMES, JACOBSEN, BREUER, ZANUSSO.


 Recuerdo la serie de Frasier, recuerdo su salón a doble altura y el sillón reclinado y el puf a juego que presidía la parte alta, justo la que se asomaba a los ventanales, desde los que el delirante psiquiatra contemplaba la lluvia sobre Seattle.
  En aquella época veía la seríe y lo pasaba bien, pero desde hace algo más de un año sé algo más sobre ese decorado y sobre el apartamento de Frasier. Ahora sé que ese sillón giratorio tenía nombre y casi que una leyenda envolviéndolo, era la mítica Chaise Longue de los Eames.
  Y todo ocurrió desde que abrí este blog, a partir de ese momento descubrí que existían modelos que tenían nombre, prestigio y fama. He descubierto que aquellos diseñadores y que aquellos ebanistas que daban forma real a los bocetos y diseños, trabajaron en armonía y sintonía, dando como resultado unas obras que siguen gustando y atrayendo, que siguen teniendo alma y personalidad, pese al paso de las décadas y pese al tormentoso ir y venir de las modas y tendencias.


  Ahora mismo, soy capaz de ver esos modelos en los spot de televisión, soy capaz de reconocerlos en los escaparates o en las revistas y, a veces, los señalo excitado, presa de una curiosa emoción, casi con la emoción de un niño que se reencuentra con su mejor amigo tras el verano, cuando comienza el curso y los dos arden en deseos de contarse sus aventuras, aunque en mi caso no son aventuras lo que deseo contar, simplemente deseo narrar breves retazos de la historia que acompaña a esos modelos, como ocurrió hace unas semanas cuando descubrí unos sillones Wassily en el zaguan de la sede del PSOE en Valencia.
  Mi amiga no dudó en atravesar las puertas y en acercarse a ellos mientras yo dirigia una mirada entre nerviosa y azorada al hombre que atendía la recepción.
   - Eh, eh..., disculpe, pero es que hemos visto los sillones y... -traté de explicarme torpemente- es que, son de diseño y...
   - Tranquilo, hombre, tranquilo...., podeís mirar lo que querais.
   Pero yo no me pude callar y mi amiga ya se había sentado, sonreía plácidamente sentada sobre las cinchas negras de la mítica creacion de Breuer.


 

  En ese momento, volví a vacilar y terminé volviendo a mirar al recepcionista y señalando a los sillones con el dedo, al tiempo que le explicaba que el sillón era un icono del diseño. Le conté como su creador se había inspirado en el manillar curvo de una bicicleta de la época, es decir, de los años treinta y que, desde entonces, ese sillón no había dejado de fabricarse. Recuerdo que el recepcionista asentía escuchando mi improvisada charla, pero lo mejor, es que pude percibir como el hombre empezaba a ver los sillones de otra manera, los empezaba a apreciar y creo que empezó a sentirse orgulloso de que esas piezas cromadas y negras le hiciesen compañía en el zaguan.
  Aquella misma tarde descubrimos un modelo de Zanusso en una centrica tienda de Valencia y una pareja de sillones Swan en un restaurante  de la calle San Vicente..., y recuerdo que me sentí bien señalando y contando la historia de esas piezas, lo poco que sabía sobre ellas pero que era suficiente para aportarles algo de vida a los ojos de mi amiga y para amenizar ese momento tras el cristal.
 Y puede que por ese deseo de contar historias, decidí poner el cartelito pegado al copete de nuestro Poeten, para que todos los viandantes supiesen un poco más sobre ese armazón que durante dos días posó desnudo en la tapicería de los hermanos Gómez, junto a una réplica de la famosa número 45 también de Juhl.
   Muy pocas veces se había dado  esa casualidad, que en una tapicería coincidiesen dos auténticos ejemplos de diseño magistral, como el Poeten y la 45, ambos de Juhl..., el barrio y el mundo debían saberlo y yo deseé contarlo.


domingo, 2 de febrero de 2014

VIAJANDO CON CHESTER.



 Risto Mejide despierta odios y pasiones, puede caer muy mal o ser un tipo admirable, desde luego no deja indiferente a nadie, es implacable y casi dañino con esos aspirantes a artistas que pasan ante sus ojos y ante sus brutales críticas, les exije demasiado, les exije perfección cuando ejecutan números clásicos y originalidad cuando son capaces de crear.
   Pero en esta ocasión es el mismo Risto el que sale a la palestra con un programa de entrevistas, algo realmente poco original, sin embargo Risto trata de darle un aire diferente y se alía con un famoso personaje, alguien a quien conocemos todos los esqueleteros y tapiceros, Risto entrevistará sentado en un Chester que recorrerá nuestras carreteras, hasta dar con ese invitado. Lo curioso es que será ese mismo personaje el que decidirá el tapizado según sus gustos, finalmente el Chester se subastará y los beneficios se destinarán a una obra benefica...., como veís, no soy el unico que a veces cree ver vida en los sofás, en los esqueletajes y en las tapicerías.