martes, 31 de marzo de 2015

RAFA NADAL Y ARNE JACOBSEN.




    

 
 
 
     Imagino que nunca sabremos que movió a los creativos del spot de la fibra óptica, me parece que de Movistar,  a sentar a Rafa Nadal sobre un autentico icono del diseño danés, es posible que el mítico Egg les recordase a una pelota de tenis, una pelota con el tamaño y con unas formas envolventes y orgánicas que bien podrían haber gestado a Rafa, e incluso parirlo, aferrado a una raqueta que habría obrado de cordón umbilical.
   Pero el caso es que los creativos se decantaron por el sillón Egg, una pieza que Arne Jacobsen diseñó por encargo, vestiría los enormes espacios del aeropuerto de Copenhague, creando al mismo tiempo espacios individuales donde los viajeros podrían reposar disfrutando de una especial intimidad que surgió de la arcilla.
  Jacobsen innovaría con las formas y con la construcción del Egg, por eso usó enormes moldes de arcilla sobre los que se reclinaba hasta encontrar las "huellas" de su espalda idóneas para el reposo del viajero, o para el de los turistas que se hospedarían en el SAS Royal Hotel.
 
 
 
  Con aquel molde, crearía las formas en fibra de vidrio que finalmente anclaría a una base metálica ligeramente oscilante..., nacía un mito, un diseño que ha llegado hasta nuestros días y que jamás se apagó...., igual que el sinuoso y excitante  diseño de su famosa silla Y.
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 16 de marzo de 2015

SE LLAMARÁ AVALOR Y SE VESTIRA PARA MILÁN.






 Compacto y voluptuoso, recuerda a la obra de Botero, formas curvas que engordan y que se apoyan entre ellas, tangentes que  corren en paralelo......... y alguna vista que también evoca a un Sherman, aunque es posible que esa comparación con el mítico carro de combate norteamericano solo tenga cabida en mi cabeza y en mis recuerdos de que adolescente fascinado por la Segunda Guerra Mundial, quizás por eso paso de verlo como un tanque a verlo como una casamata de la Línea Maginot o como un bunker que surge grisáceo y petreo sobre le verde campiña.


 


  El nuevo sillón Avalor es pesado y macizo, sus reposabrazos pueden parecer amplios pasos de rueda de los automóviles clásicos, también evoca las rechonchas formas del sillón Bugatti...., pero pese a todos esos supuestos parecidos, las formas del Avalor atraen y creo que gustan.
   Brota ante los ojos como un megalito tallado pero repleto de mullida hierba....