martes, 30 de agosto de 2016

ALGO MAS QUE ESQUELETAJES.






      Dejo que me rodeen y sonrío con el temporizador activado en el móvil... no hay nadie que me pueda hacer las fotos y ellos, pese a ser algo mas que esqueletajes no son capaces de manejarlo, por eso posan junto a mi, me rodean y alzan sus barbillas porque cada uno de ellos tiene un número y porque pese a ser todos una recreación del mítico R-160 de Grant Featherston son todos diferentes entre si, están hechos a mano, con sus imperfecciones, con sus pequeños desajustes, con sus leves garceas y con las formas que surgieron al tratar de imitar al modelo australiano, líneas que brotaron del problema de interpretación que suelo padecer.
 

 
 
   Seguimos posando y pienso muchas cosas, pienso en papá, cuando hablaba de su famoso modelo "Avión", jamás llegue a ver una de esas piezas y pienso en que yo acabaré igual, hablando de aquel sillón que quiso ser el R-160 y que terminó siendo un sillón con personalidad propia, diferente, que se llamó Paterson, Diablo e incluso Don Draper... un modelo que poco a poco me fueron copiando y que poco a poco fue ocupando hogares, e incluso hoteles, como estos ocho silloncitos que poco a poco se están convirtiendo en una pequeña leyenda.
    Y me imagino que cuando cuente que ese sillón lo "saqué" yo, mi interlocutor pensará, "Bonache ya está mayor, se le va la pinza...", pero como los tiempos han cambiado le podré contestar.
   - Búscalo en Internet y verás como está.
 
 
 
 

lunes, 8 de agosto de 2016

MIS TESOROS TAPIZADOS, MIS TESOROS ESCRITOS.



  





      Sentado en mi versión del Teddy Bear de Svend Skypper y leyendo una pagina abierta al azar de "La decoradora" siento que por fin tengo algo propio, algo mío nacido de entre mis manos y de mi imaginación.
 
                                                         
 

 
   Pipper y Bronni se acercan y el disparador automático los caza, Norton, nos observa desde la terraza, perezoso, ya mayor... y el medio galgo que inspiró tantas paginas prefiere permanecer a la sombra. Le observo y concluyo que ese es mi mundo, el entorno natural que me rodea, el chirrido de las cigarras y la espera silenciosa de las urracas que me observan, curiosas ante ese tesoro tapizado y ante esas hojas de papel repletas de mis delirios, de mis deseos, de mi pasión compartida.
       

miércoles, 3 de agosto de 2016

BUTACA MODELO "SOLO CAFE".







         La "Solo Café" alza sus reposabrazos y los recurva en una invitación a sentarse en ella, en un gesto que te incita a confiar en la acusada inclinación de su respaldo bajo pero cómodo, suficientemente envolvente como para facilitar el descanso mientras se saborea un café y se observa , mientras se aspira el aroma del torrefacto y se avivan los sentidos.
    - Dicen los expertos que precisamente el café torrefacto es el peor de todos los cafés..., pues se tuesta con azúcar
     - Lo se -admite el esqueletero sonriendo- pero es el que me gusta y el que me trae buenos recuerdos..., además solo bebo mi café, el que hago en una Oroley auténtica -sigue confesando el esqueletero.

 
 
 
    Las dos "Solo Café" escuchan la entrevista imaginaria del esqueletero y del observador... que en realidad son la misma persona, la única que habita en el viejo taller de esqueletaje.
    - Está diseñada para ocupar poco espacio, para poder poblar con ellas  en los bares de los hoteles, en los  salones  de los restaurantes y en las terrazas de las casas rurales... y para pedir una segunda taza de café, para sentir nostalgia de la pequeña butaca cuando los posos llenan la taza y hay que levantarse y reencontrarse con la realidad, con el peso de cuerpo sobre los huesos, con la barahúnda de la ciudad cuando se vuelve de las vacaciones, cuando la realidad te abruma mientras te alejas de la "Solo Café", con el sabor aun en tu garganta y con la sensación de que sentado en ella, la vida tenia otro sentido.