miércoles, 30 de octubre de 2013

UNOS ESQUELETAJES MUY DE LOS "SESENTA".







 Realmente son unos módulos individuales de esos que llenaban las salas de espera entre los años sesenta y setenta, piezas pequeñas y manejables que normalmente se tapizaban sin cojines en los asientos ni en los respaldos. Los polipieles de aquellos años econtraron en ellos sus mejores modelos y se fabricaron miles en tablero aglomerado..., pero estos son distintos y su solo diseño ya es audaz, elegante y distinguido, incluso recuerda brutalmente al braso de la butaca Papa Bear.
   El asiento se proyecta valiente sobre el vacio, pero sustentado por un nervio interior, atornillado y grapado a los laterales, la base del apoyo se retranquea, casi se esconde bajo el respaldo esperando a las patas de acero cromado,a una especie de ballesta rigida que mantendrá a este modulo de diseño bien asentado y firme, equilibrado y con clase.










martes, 22 de octubre de 2013

ESQUELETAJES DE SIEMPRE Y HECHOS COMO SIEMPRE.




   


  La estilizada silueta del bañera cerrado apenas si ha cambiado, poca madera y lineas sencillas, pero armoniosas. Tampoco he variado su hechura, todas sus piezas van emsambladas a caja y espiga, con mechon y agujero corrido y apretado con gatos..., como toda la vida y como me enseñó papá, pero los tiempos van cambiando y ahora mismo trato de ser flexible a la hora de diseñar y de fabricar un esqueletaje.
  Un diseño no son solo trazos en un papel o visiones tridimiensionales en la pantalla de un ordenador, un diseño debe incluir las uniones, los ensambles, los encuentros entre las piezas..., solo así seráun diseño fiable, funcional y óptimo a la hora de fabricarlo y tapizarlo.
   Y junto al bañera aparece otro de los clasicos sin nombre oficial, nadie lo diseñó y nadie lo bautizó, se le suele llamar sofá de brazo voluta..., así nos entendemos, aunque este modelo en particular se bautizó como modelo Ibiza.



En esta foto he simulado con rotulador la colocacion de esa primera linea de muelles sobre el delantero.

 
  El Ibiza también se ensambla con mechones y cajeados, se refuerza con grapas que aseguran las escuadras, igual que en el bañera y se modifican sus estructuras para ser tapizados con muelles, por eso se observa una pieza sobredimensionada a lo largo del delantero, sobre ella se alojará la primera linea de muelles, más altos y recios y que darán forma a la platabanda eslastica sujetada con varilla.
  Pero hay otras formas de trabajar, como por ejemplo con el prototipo que posa, bajito y profundo junto a estos clasicos. Es un sillón de encargo creado combinando las tecnicas del mechon y cajeado, junto con el grapado y el atornillado..., es un ejemplo de adaptación a un encargo en particular.






  El bastidor que forma la base está ensamblado a caja y espiga, mientras que en los brazos he usado las tres tecnicas, mechón, grapas y tornillos.
 Ahora mismo, me alegro de que mi padre me enseñará a trabajr así, es bueno saber trabajar a la vieja usanza, pero hoy en dia es fundamental saber manejar con habilidad una pistola grapadora y la atornilladora neumática.
   




  

jueves, 17 de octubre de 2013

EL TAPICERO MAS RAPIDO DEL MUNDO.





Duna y yo rodamos muy despacio, en segunda y jugando con la maneta del embrague por la calle Ador de Castellar, voy mirando los números y los escapes sueltan un petardeo sordo y denso que se extiende hacia las cercanas huertas y que también logra atravesar unas puertas de cristal que se abren justo cuando la Virago hace equilibrios ante los ojos de Juan Ferrandez, el tapicero mas ràpido del mundo.
   - ¿No jodas que me has oido...?, pero si esta moto no hace ruido -voceo parando y echando pie a tierra.
   - Claro que te he oido y si oigo una moto tengo que mirar... -responde Juan, sonriendo junto a su preciosa Triumph de un color verde que recuerda al frescor de las campiñas y prados ingleses- esta es con la que salgo a pasear, con las que compito están dentro.
  - ¿Como que dentro...?, ¿pero esto no es una tapiceria...?.
  - Yo ya no se lo que es.





  La Triumph reposa entre los muestrarios de telas, que cuelgan como asustados y timidos ante sus 900 centimetros cubicos y ven como Juan y yo atravesamos la tapiceria  a toda velocidad, a tanta que sin darme cuenta me encuentro rodeado de autenticas reliquias, Derbis y Montesas de un rojo vivo e intenso, incluso mi imaginacion se dispara y durante unos instantes me convenzo de que sería facil encontrarse con Angel Nieto por allí dentro, entre pistones y cigueñales, entre alargados y estilizados depositos de gasolina, entre los bloques de motor abiertos, entre los piñones y los radios de las ruedas.




    Juan sonrie satisfecho y responde a mis preguntas, incluso me enseña un libro en el que aparece una Montesa Rapita, la misma maquina, de la que tan solo se fabricaron 600 unidades y es que Juan tiene una de ellas esperando a que sus manos la resuciten.








  A Juan le gusta sentir el metal entre sus dedos, el aceite y la grasa..., y tengo la certeza de que mima tanto a los eslabones de las cadenas como a cada punto de costura..., realmente son las mismas manos las que usan esa Singer ultramoderna y las que giran los puños del gas de estas estilizadas motos.



  Unas Montesas ya miticas, estrechas y ligeras como galgos huesusos y veloces...., 









........ no hay electronica ni culatas multivalvulas, solo hay carburadores, pequeñas cajas de cambio y zapatas de freno, sutiles carenados entre los que se confunde la silueta del tapicero mas rapido del mundo.




   
 
   

miércoles, 2 de octubre de 2013

"IMPULSION ART", VINTAGE DE AUTOR.


  Duna arranca en medio de ese ritual que tanto me agrada, la gasolina prende dentro de los cilindros inclinados hasta formar una V y los escapes emiten una especie de petardeo gutural y denso que vuelven a lanzarme hacia esa alteracion en el tiempo, hacia esas decadas pasadas que siguen causando fascinación a ciertas personas que disfrutan y gozan recuperando aquellos muebles, aquellos objetos, aquellos ambientes..., como Patrice, un frances atractivo y elegante que habla español con un acento delicioso que llena de glamour todas sus palabras y que incluso por unos instantes me hace pensar que si en ese viaje a traves del tiempo, Duna ha sido capaz de cruzar los Pirineos hasta cualquier callejuela parisina.




   Visitar Impulsion Art ha sido una gozada, incluso Patrice ha tenido unas palabras para Duna, me ha invitado a exponerla en ese espacio que ha creado con sus manos y con su espíritu, pero la custom se ha conformado con posar junto a Patrice a la puerta de una tienda que enamora nada mas asomarse a su escaparate.






   Las vigas del techo han perdido sus tonos oscuros y el ladrillo de las paredes luce un blanco que recuerda al de un mimo lleno de recursos y de calor, pese a ese blanco que a veces puede resultar frio y aseptico, pero en Impulsión Art resulta el marco idoneo para exponer el arte de Patrice..., que me confiesa que le encantan los juegos de sombras.....


.......sobre el blanco crea otras obras, como las del altillo que sin saber porque me recuerdan a las escurridizas idas y venidas del Jorobado de Notredame..., quizás por ese acento de Patrice, que también es capaz de recuperar y restaurar los muebles que despues expone para todo amante del vintage de autor.









     Pero a Patrice también le gusta el vintage mas rebelde, el vintage mas audaz y mas atrevido, por eso, nada mas entrar en su universo te encuentras con las inconfundibles formas de la Panton, de una replica de esa fascinante silla que parece suspendida en el vacio, de una silla que ondula como la mas insinuante de las serpientes y que se alza como una cobra dispuesta a envolverte en sus flotantes formas.




  La Panton llega incluso a estirarse, a lucirse con descaro hacia el resto de los muebles que la acompañan, muchos de ellos sin nombre y muchos de ellos vistiendo aún sus primeras telas y sus primeros maquillajes...., pero realmente tan dignos y vivos como ella y que incluso se prestan a guardarme ese casco tan vintage que uso cuando monto a Duna.











                                     

                     
  Me despido de Patrice y Duna vuelve a murmurar, a gorgojear bajo las farolas se van encendiendo. Volvemos a rodar, alzo los ojos y me encuentro con esas torres de que de niño se llevaban mis ojos y mi imaginación. Las Torres de Quart y sus decenas de cicatrices, centenares de impactos de mosquetes y de arcabuces, de culebrinas y de balas macizas que pulverizaban los morteros y las piedras de los muros que se alzaban sobre el cielo ya repleto de pequeñas nubes que llegaban desde esa costa tan cercana. 
  Ha sido una visión hermosa, el broche ideal para la visita de esta tarde.