viernes, 25 de septiembre de 2015

DISEÑANDO SOFÁS Y SILLONES..., EN EL FIN DE SEMANA.

   Cristina aparece con una preciosa blusa azul que se abre a la altura del escote formando unos pliegues que parecen olas acariciando su propia piel. Rubia, de ojos claros y colgada del móvil. Es la gerente de Sillaestil y se pasa las horas gestionando los trabajaos, negociando con los clientes y visitando al esqueletero que no le quita la vista de esa piel acariciada por las olas imaginarias.
- Pedro, los necesito para el lunes -susurra con un leve acento valenciano- y si h...ace falta me quedo aquí contigo a ayudarte.
    El esqueletero vuelve a mirarle el escote y despues echa una mirada a los tres modelos que debe diseñar y construir para el lunes.
- ¿Uno de cada...?.
- No, dos de cada..., pero lo dicho, si quieres me vengo aquí contigo -insiste sonriendo.
- Mira Cristina, yo soy muy hombre y contigo aquí al lado llegaria un momento que no podría controlarme, ya sabes, me gustan los toros, bebo Soberano y me voy de putas todos los viernes.
Cristina suelta una carcajada, se recompone los tirantes de la blusa y me mira con sus ojos claros.
- Por favor Pedro, los necesito para el lunes..., ¿o tengo que llamarte Mauricio Colmenero....?.
- Joder..., vale -claudico echando una mirada a los planos y empezando a hacerle preguntas, renunciando al fin de semana en el monte pero recordando los tiempos en los que no llegaba a fin de mes. Recordando los mordiscos de la crisis y sintiendo algo que desde que me acerco a los 50 estoy empezando a percibir con intensidad, siento que mi trabajo ya no es un trabajo, siento que forma parte de mi propia vida de manera natural.
 
 

 

5 comentarios:

  1. ¡que bonito es hacer lo que a uno le gusta y poder ganarse la vida con ello!

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    1. Has captado el mensaje; Beatriz, hoy por hoy me siento a gusto con mi trabajo, siento que poco a poco me rodeo de personas afines que van más allá de la condición de clientes y eso me reconforta muchísimo. Desde luego no me enriqueceré como los asesores de las cajas de ahorro o como los políticos, pero por lo menos me gano el sustento con mis manos y con mis mejores intenciones.

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  3. Algún día seremos amigos después de ser cliente, lo presiento. Ese amor que le pones a lo que haces, que eres tú ya.

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    1. Bueno Azuldeponiente...., el mero hecho de dejar un comentario ya es un "gesto amigo"... por cierto, "azuldeponiente", no logro visualizarlo, el poniente es siempre encendido, anaranjado, incendiado, aunque después vira a un tono dorado que después se vuelve azulado justo unos instantes antes de que llegue la noche y engulla todos las luces, salvo la de los astros.

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