El viejo terciopelo rojo y el claveteado, aún daban cierta vida y porte al viejo orejero que Brauli me trajo para replicar. En un principio, mi cliente había pensado desclavar y retapizar el viejo orejero, pero al descubrir los agujeros de la carcoma y los restos de un anterior retapizado, muy poco profesional, no habían retirado la tela anterior, decidió hacer dos esqueletos, dos armazones nuevos.
Lo observaba y no pude evitar buscar las marcas o las firmas del esqueletero que los fabricó en su día y cual fue mi sorpresa al encontrar la impronta del viejo ebanista, la letra de mi padre sobre un armazón de casi cuarenta años.
Cabeceé y no puede evitar pensar en la Rueda de la Vida, mi padré ya no estaba y su obra aún continuaba ahí fuera, ocupando salones, dormitorios o zaguanes..., o regresando al taller que les dió forma.
El viejo sillón orejero, reducido y aún elegante pese a su vejez y a su estado, era la prueba de una forma de pensar y de trabajar en la que no cabían los términos actuales del usar y tirar o el de la obsolescencia programada. Se trabajaba bien y a conciencia porque se respetaba al cliente.









Y Brauli Ortega cargando el silloncito. Al fondo de la furgoneta se ve otro orejero que también repliqué, pero en aquel caso el esqueleto estaba, literalmente, machacado y se asemejaba más a un pecio que a un sillón.


Cabeceé y no puede evitar pensar en la Rueda de la Vida, mi padré ya no estaba y su obra aún continuaba ahí fuera, ocupando salones, dormitorios o zaguanes..., o regresando al taller que les dió forma.










Y Brauli Ortega cargando el silloncito. Al fondo de la furgoneta se ve otro orejero que también repliqué, pero en aquel caso el esqueleto estaba, literalmente, machacado y se asemejaba más a un pecio que a un sillón.
Hola Pedro.
ResponderEliminarDebe ser toda una sensación encontrarse con la firma del padre y poder replicarle un clásico, la misma sangre 40 años después y haciendo el mismo trabajo ;)
Ya sabes que tus esqueletos me tienen "enamorao" y más tratándose de una pieza que espera un asiento elástico de los de guarnecer, hace días que no me tropiezo con uno y tengo unas ganas locas de enganchar un puñado de crin y liza para darme un tute curioso.
Bueno Pedro, lo de siempre, que es un gozo tapizar in my mind cada una de tus obras.
Un abrazo.
Así es Tapestry, siempre resulta conmovedor y uno reflexiona sobre lo que dignifica hacer las cosas bien..., enriquecer no enriquece, desde luego, pero ye hacer sonreir de satisfacción. Pues en este caso la restauracion se va a hacer con muelles, pero eliminando la platabanda elástica, no habrá varilla (como se aprecia en alguna de las fotos)y por eso le tube que subir las barras, aquí en Valencia se le llama "embarsellat", al conjunto de costados y delanteros donde cinchais, con yute o elástica.
EliminarTu yo yo vamos a acabar haciendo un curso master virtual sobre esqueletaje y tapiceria......
Tú lo has dicho, el buen profesional crece cuando se siente orgulloso de lo que hace, creo que es la única satisfacción de la que gozamos en exclusividad.
EliminarAhora comprendo que hayas subido el frente, no sabía la finalidad ni el acabado que llevaría y es que los guarnecidos me causan respeto de conservación.
Quien me iba a decir a mí que en vez de estudiar un master, lo escribiría. Si me vieran mis profesores de la básica, lo mismo me pateaban un poco el culo... con lo difícil que se lo puse ;)
Un saludo Pedro.