lunes, 2 de abril de 2012

FAMILIA COSTA, 100 AÑOS TORNEANDO LA MADERA


El viernes pasado me acerqué hasta el taller de tornería de Alejandro y Ángel Costa, les llevé unos cuadradillos para tornear y hoy, lunes, me han llamado para que pasase a recogerlos. La verdad es que me apetecía montar en Duna y creo que a ella le apetecía rodar. Unos minutos más tarde aparcaba en la Plaza Chopin de Valencia y nada más entrar en el taller me encontraba con una preciosa silla repleta de torneados y embogada con fibra vegetal, hecha a mano y recolectada de entre los montes de la región.
Me ha parecido preciosa y Ángel me ha comentado que en los mercadillos medievales, a los que suele acudir con su hermano, despertó bastante interés, que gustó. Realmente es difícil que algo torneado por los hermanos Costa no guste, son 100 años de tradición, de oficio, de arte y de cariño.
Me cuenta Ángel que ya de pequeño, de muy pequeñito, acudía al taller a recoger las virutas o a lijar y su hermano Alejandro añade que él iba al colegio, situado justo enfrente del taller, y que cuando acababa las clases también iba al taller a echar una mano, a barrer u ordenar los cuadradillos que dejaban los clientes para ser torneados.
Y de nuevo surge en mi mente la figura del aprendiz, la imagen del niño que cambiaba las actividades extraescolares por las visitas a los talleres, quizás no aprendían inglés o informática..., pero se estaban ganando el porvenir con un oficio, se estaban ganando la independencia como personas.

Ángel me enseña su ultima creación, un cuenco para cascar nueces, incluída su macita con el mango en wengue y el resto en haya. Me recuerda a aquel anuncio de turrones Picó en el que el anciano iba rompiendo las almendras a golpe de macita, sin prisa, regodeándose con el placer de lo bien hecho, con el placer de trabajar con gusto, con mimo, sin prisas..., pero los tiempos han cambiado, hay más prisa y me despido de los hermanos Costa. Recojo mis patas torneadas y Duna y yo regresamos a mi taller de esqueletaje para colocarlas en los sofás que terminé el viernes pasado.
Ángel y su hermano Alejandro tienen su taller de torneados en la Plaza Chopin de Valencia, en el nº 12 y responden a estos telefonos, 963721827 o al móvil 658965309.


6 comentarios:

  1. Hola Pedro.
    La verdad que parece una silla estupenda aunque demasiado cargada para mi gusto ;)
    Un año de estos tengo que animarme a restaurar la anea de unas sillas aparcadas en el pajar del pueblo aunque de momento, seguirán guardadas a expensas de una musa muy muy grande.
    Un saludo.

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    1. Por eso mismo Tapestry, por ese "recargo de torneado", es que es la silla diseñada por un tornero, trabajada por un tornero...., yo creo que es una especie de "recordatorio" de un oficio, de una manera de hacer las cosas y de concebir la estética.
      Un abrazo colega...

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  2. Hace unos días que no pasaba por aquí, me había perdido varios post. Me encanta ver los trabajos que presentas, tanto los tuyos como los de tus compañeros de oficio. Me encanta ver los detalles de cada proyecto.
    Saludos y hasta pronto.

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    1. Ya te echaba de menos, Julia. Creo que los detalles son los que despiertan el interes, despues, poco a poco se aprecia el conjunto.
      Nos vemos, Julia.

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  3. Hola pase por aqui y la verdad es que me gusto tu trabajo asi es que soy tu seguidora numero ocho, besitos!!!

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    1. Hola Yolanda, bueno.........., y yo pasé por allí...., y también te sigo. Por cierto, he visto en tu perfil que también eres escaparatista, ya te contaré lo que me pasó forrando los escaparates de Julian Lopez, aquí en Valencia..., aprendí de aquel batacazo y que batacazooo....¡¡¡¡

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