

Hace unas semanas me visitó Jose y se trajo las plantillas que utilizaba su padre para montar esta butaquita, la llamada modelo Colonial. Una pieza con planta de herradura, patas torneadas y respaldo y asiento tapizado sin cojines, lo que en el oficio se llama respaldo y asiento fijo.
Me preguntó si hacia falta que su padre se pasase por mi taller a aclararme algo, pero después de echar un vistazo a las plantillas me sentí capaz de montar la butaca yo solo.
Me preguntó si hacia falta que su padre se pasase por mi taller a aclararme algo, pero después de echar un vistazo a las plantillas me sentí capaz de montar la butaca yo solo.

Despues he sacado las dogas, que son las piezas curvas, las barras, que son las piezas que sujetan el respaldo, y, a última hora de la tarde, he terminado de montarlas.
Detalle de los copetes encolados. Para darles altura se corta por abajo y la pieza se encola arriba, de esta forma con la misma cantidad de madera se obtiene una especie de peineta, es decir, una pieza curva partiendo de una recta.
¡Que oficio más hermoso te corre por las venas!
ResponderEliminar¿Que tal, Roberto...?,la verdad es que cuesta de creer que en pleno siglo xxI sigamos usando tanto la madera, que nos siga atrayendo tanto..., homo surgió rodeado por ella y la usó para todo, para calentarse, para fabricar herramientas, para fabricar instrumentos de musica...., para todo.
ResponderEliminarUn abrazo Roberto.