sábado, 21 de diciembre de 2013

EN LA OFICINA NO HAY CARAMELOS.


    Papá nunca le llamó oficina, siempre fue el despacho del taller de esqueletaje, en él pagaba a sus trabajadores o llamaba a sus clientes antes de que llegasen los telefonos sin cable. El telefono era uno de aquellos de bakelita negra, enorme y pesado, con ruleta giratoria y con los numeros escritos en boli detrás de una tapita de plastico transparente. 



    Pero en los ultimos años, papá utilizaba el despacho para guarecerse y para descansar, leía alguna novela o dibujaba lo que veía allí sentado,o pintaba pequeños óleos, también almorzaba o hacÍa combinaciones de la quiniela y de la primitiva. En el despacho recibia a sus amigos de quinta, de su misma edad y que realmente lo que deseaban era sentarse en aquel cuartucho y charlar un rato de manera intima.



   Y parece que nada ha cambiado, quizás el telefono..., por lo demás todo permanece igual, sobre el suelo hidraulico espera una silla vacia a las visitas y sobre las paredes desconchadas cuelgan las cañas de pescar que papá hacia con las cañas del rio Turia, las recolectaba muy cerca de la calle y las dejaba curar en un rincon del taller, despues las enderezaba entre carbones incandescentes y los sabados iba a pescar con ellas a las golas del Puchol o del Perellonet






  Y decadas despues, yo también recibo en el viejo despacho a mis amigos, les hago sentar en la austera silla y les digo.
  - No tengo caramelos.
  Y a veces me contestan.
  - Y ni calefación, cabrón. 
  

10 comentarios:

  1. Una entrada muy emotiva y llena de melancolía. Que tengas Felices Fiestas.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como has captado ese fondo melancolico, Dana,,,,, siempre digo que en el taller el tiempo no pasa, solo pasan las personas. Primero estuvieron los dueños de la planta baja, hasta que la compró mi padre, algunas de mis hermanas nacieron en ella, despues se conviertió en taller y estuvo papa con sus trabajadores, despues nos quedamos el y yo y ahora solo quedo yo y nadie mas se sentará en este viejo y destartalado despacho.

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. eje... pues ya podías calentar un poco el habitáculo, que al final no irán ni los amigos... aún sonrío, jodío, jeje...
      Por cierto, me presto a restaurarte el tapizado de la silla del despacho, ese trozo de historia necesita un tapicero... ya sabes donde estoy para lo que quieras ;)
      Os deseo a ti y a los tuyos que paséis unas felices navidades y salud sin talento.
      Un fuerte abrazo, amigo mío.

      Eliminar
    2. Hola Tapestry, que pronto te has dado cuenta de la costura rota y la piel "despellejada", je, je,je. Hace años habia una estufa, de esas de resistencias que se ponían coloradas. Pero ahora ya ni eso, pero también debo de decir que desde que insonoricé el taller, la temperatura es mas soportable.
      Tapestry, te deseo lo mejor, en estas fiestas y siempre...,lo sabes, un abrazo muy fuere a ti y a los tuyos..¡¡¡¡

      Eliminar
  3. No habrá calefacción, pero ese suelo hidráulico y esa silla, aportan mucha calidez. A mi me encantan!!!!
    Feliz Navidad Pedro y mis mejores deseos para que el Año Nuevo venga lleno de sonrisas y proyectos!!!!
    Besossss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lola,me encanta quye vengas por aquí...,y quiero que sepas que pienso en ti y en tu proyecto, eres valiente y llena de empuje e ilusión, a por todas con tu Anhelo...¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

      Eliminar
  4. Nostalgia......Ternura......
    ✿ڿڰۣ✿ڿڰۣ✿ FELIZ NAVIDAD ✿ڿڰۣ✿ڿڰۣ✿

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uisssss M,J. que bonito comment y que primorosamente decorado......, Feliz Navidad y besooossssss.........¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

      Eliminar
  5. Hacia tiempo que no pasaba por tu taller, a pesar del frío que se respire (y no mucho en Valencia ;-)) tu calidez lo contrasta. Besos textiles para acabar el 2013! Feliz Navidad y nos seguimos leyendo.

    ResponderEliminar