sábado, 30 de noviembre de 2013

CONFESIONES DE UN ESQUELETERO.





   Hubiese preferido que fuese una mujer, pero quien saltó sobre mi cama fue Piper, me miró y no se si reconoció mi sonrisa, pero enseguida que abrí las sabanas, urgó con su pequeño hocico entre ellas y se metió bajo las mantas. Nos acurrucamos los dos juntos, apagué la luz de la mesilla y durante unos unos momentos noté al pincher removiendose hasta que se alebró entre mis piernas, suspiré al mismo tiempo que él y pensé en mi padre en medio de la penumbra del dormitorio.
   Hubiese deseado contarle todo lo que habia pasado durante la semana, me hubiese gustado sentarlo a mi lado frente al ordenador y decirle.
   - Mira papá que sofarraco he hecho esta semana..., y aún hay que hacer otro mas y cuatro sillonacos de 1.44...
   Me hubiese gustado decirle que un tapicero de Vigo habia contactado conmigo gracias al blog, que también era ciclista y que me habia hecho un buen pedido...., me hubiese gustado contarle esas cosas y como poco a poco iba conociendo a nuevos clientes, entre otras cosas, gracias a eso del Internet.
    Y es que en  los ultimos años siempre fue así, yo subia a casa a levantarle y le contaba las cosas del taller, aunque realmente a él poco le importaba ya, papá solo queria recuperar la movilidad de su brazo derecho y poder andar.
    Aquellos momentos eran duros para mi porque sabia que las secuelas del ictus eran irrecuperables. El ictus supuso un golpe duro en mi vida y en la de mi familia, nos conmocionó a todos.
  El patriarca caía herido para siempre justo en un momento en que nuestra relación en el taller era dura y desagradable, papá no me consideraba apto para llevarlo y la tensión era insoportable, pese a todo yo era incapaz de dar del paso de enviarlo a casa, era incapaz de imponer mi criterio y siempre agachaba la cerviz cuando papá imponia su opinión justo en un momento en el que el mercado demandaba nuevas formas de gestión.
   Finalmente tuvo que ser el infarto cerebral el que decidió por los dos, me quedé a solas en el taller y recuerdo que aquel invierno lloré en esa soledad gelida y teñida con la mortecina y aseptica luz de unos fluorescentes que zumbaban ruidosamente.
   Por eso, anoche volví a derramar unas lagrimas en la soledad del dormitorio tras una semana infernal en la que papá hubiese disfrutado viendome sacar la faena y viendome llegar a casa tarde y cansado, tanto que durante dos noches soñé con los brazos en forma de lira de ese espectacular sofá que le habría enseñado en la pantalla del portatil.
    - Mira papá....... -le habría dicho- mira que sofarraco....
  Pero entre esas lagrimas que sentía resbalar entre mis mejillas logré formar una sonrisa al pensar.... "si esto sigue así creo que podré seguir ganandome el pan así, de esqueletero..."


   
   
  



9 comentarios:

  1. Hola Pedro.
    Menudo bicho, te tiene que quedar claro que Bonache Senior estaría más que orgulloso de tu buen hacer y esa "cintura" para adaptarse a los nuevos tiempos que corren para todos.
    A estas alturas, no creo que tengas nada que demostrar más allá de tus propias metas, me da gozo ver que vayas tirando, cada vez más, tablones mil y que disfrutes haciendo lo que mejor sabes... me alegro por ti cosa mala, te lo mereces, la profesionalidad que gastas tiene que verse recompensada ;)
    Y volviendo al sofarraco, y para no perder viejas costumbres, hazte con alguna foto cuando esté vestido, si el esqueleto ya llama la atención, tapizado tiene que ser un espectáculo...
    Y para terminar, ¿no correrá peligro la integridad de tus cánidos amigos?, porque (haciendo mención de una escena de cama de Amanece que no es poco) "... un hombre en la cama, siempre es un hombre en la cama", jeje...
    Un abrazo, Tapestry.

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    1. Tapestry la alegria me la das tu al volver por aquí.Hace unos meses vagaba zombi perdido por mi calle murmurando en ingles chabacano el "es el final...", tarareando la cancioncilla de lo mal que me iba todo. Este mes ha sido bueno pero no se si es un pico o una debil tendencia, no lo se Tapestry..., solo se que por lo menos he hecho frente a los pagos, por cierto, el blog va goteando algun cliente que otro, que eso es bueno.
      Ah..., si me envian fotos tapizado te las enviaré por correo y respecto al hombre en la cama....., te diré que la crisis acabó con las tiendas de campaña al amanecer, je, je, je

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  2. Ay! Como me he reído con los dos, (Tapestry y tu) jejeje, pero rollo simpático aparte; tengo la misma opinión que Tapestry, y tu, quítate esa gafa negra, que oscurece demasiado! Sabes que a cada curva le sigue una recta.
    besosssssss

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    1. Dorita, de vez en cuando me asomo por encima de las gafas negras y veo dulces curvassssssssssssssssssssss.............psssssssssss

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  3. Enhorabuena por este sofarraco, a mi tan bien me gustaria verlo vestido. En tiempos que tenemos, ir ganando te el pan es mucho, pero con tu profesionalidad seguro que te ganaras algo para hacer un bocata.

    Un saludo

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    1. Hola Dana, parece que este mes he conseguido mantener la cabeza fuera del agua, pero esta siendo muy duro,por eso tampoco quiero ponerme muy optimista, la crisis no ha terminado ni mucho menos.... pero hay que hacerle caso a Dorita y quitarnos las gafas negras por nosotros mismos y así intentar ver algo de luz y de alegria.
      Dana...., un besoooo

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  4. Trabajar con tu padre siempre es complicado.Por un lado es un placer y por otro un conflicto permanente,una eterna discrepancia entre dos personas que quieren ser diferentes,pero en realidad son demasiado parecidas.Seguro que estaría orgulloso de verte manejar semejante monstruo con tanta maestría.Y ver como sobrevives a la crisis más grande que jamás hemos vivido.Con dignidad y oficio.
    Es verdad,aún no ha pasado,pero creo que hemos cruzado el meridiano y lo peor ya ha pasado.No hay mal que cien años dure...dicen.
    Un abrazo Pedro.

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  5. Soy un Tapicero de Chile,pero que me hagan sentir tantas y distintas sensaciones.paseando por entre las virutas y aserrin empapado de esfuerzo,sueños,tristezas "permiteme acompañarte en el dolor de la perdida de tu padre"y alegrias que tardan pero llegan a ese suelo hidaulico.tambien se me aparecen en este viaje la perfeccion y el amor a ese don con el que asume cada dia Tapestry.tambien la forma narrativa de compartir tantos conocimientos de Tapizame.a ustedes que dejan de crear para sacar tiempo y compartirlos con los demas un agrado unas infinitas gracias un ABRAZO.

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    1. Hola Manuel,me alegra mucho que hayas dejado este comentario, eres de la profesion y sabes apreciasr esos momentos que se pasan en la tapicerias y en los talleres de esqueletaje. No se, hay que trasmitir calor y corazón, sentimientos que son reales...., Manuel, otro abrazo muy fuerte para ti desde Valencia, en España.

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