
- Vicente, éso que estas haciendo, seguro que le gusta a Pedro –anuncia Rafa, el otro mítico oficial de Juan, mientras remata un preciosa y coqueta butaquita bautizada con el nombre de la primera mujer, Eva.
Pero Vicente ve normal clavetear sin proteger la franja de haya pulimentada; lleva muchos años haciéndolo y miles de chinchetas clavadas, pero a mi me da igual y sigo observándole hasta que decido acercarme al cabecero con orejas que le serví a mediados de julio.
Lo observo y me invade el desánimo. La tela de un verde oscuro no me gusta nada, es sosa y de un tacto estéril y frío. Quizás había puesto demasiadas expectativas en esta pieza, pero es un cabecero hecho al gusto del cliente, hecho a medida de sus deseos y tapizado con la tela elegida por él. Pensar así me hace sonreír y le saco unas cuantas fotos, realmente aún no está terminado, pero ya se puede ver como quedará.
- Bueno, Pedro, ¿ y la novela qué…?, ¿cuándo la acabas…? –me pregunta Rafa.
- Me queda poco; este otoño tengo que terminarla.
Tienes razón, de entrada parece un poco soso...Pero habrá que ver dónde va colocado.
ResponderEliminarDesde luego por lo que a ti te toca no tiene pegas.
Saludos
Hola de nuevo Jurguen, pues creo que no va colocado contra la pared, eso le va a dar bastante protagonismo....,jo, al final siempre me quedo con las ganas de verlos colocados en sus casas.
ResponderEliminarHola de nuevo.
ResponderEliminarSi puedes hacer la foto del Nitrato de Chile, nos gustaría mucho que nos la enviases . Por mail va bien. Para la colección.
Y si te parece la publicaremos en el blog.
Un saludo y muchas gracias!
Cuenta con esa foto Jurguen.
ResponderEliminarArte por los cuatro costados!!!
ResponderEliminarMarina
Bienvenida Marina, me encanta que califiques nuestros trabajos como "arte",muchas gracias..., por cierto, esas sartenes que primorosamente preparó tu marido se salían de la pantalla....., ummmm...¡¡¡¡
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