






Vestir las voluptuosas formas de mi versión del R-160 no iba a ser fácil; lograr que las telas se adaptaran a unas curvas exageradas y unas líneas sinuosas y audaces, iba a necesitar de paciencia y de ingenio.
Pero para éso estaba Jose Gómez, para echarle la misma imaginación e ingenio que usa cuando crea sus pufs, coloristas y casi delirantes, tan delirantes como los trazos curvilineos del R-160. También iba a necesitar de tesón y de horas de trabajo, de rellenos y de pruebas, pero para eso estaba Julián, el hermano de Jose, tapicero infatigable, inquieto y con una gran capacidad de trabajo.




Los hermanos Gómez me llamaron un par de veces para que les diese mi opinión. Al primer intento lo plantearon con un estilo clásico y después rectificamos, tratamos de lograr ese efecto cuenco o bañera que produce la tela cuando se ciñe a las curvas tan solo con costuras, sin desaparecer en ningun momento. En ese punto entraron en juego los botones y su presión sobre ese inmenso azul que robó la luminosidad del cielo mediterráneo, quizás para devolverlo a esos amaneceres brumosos que suelen velar los días del norte español.




Una réplica hecha en Valencia, en España..., una réplica hecha por los últimos artesanos de la tapicería y del esqueletaje; una pieza, verdaderamente, hermosa que no tiene nada que envidiar a las miles de réplicas que circulan por la red.
Buen trabajo el de los hermanos Gómez.
ResponderEliminarTiene pinta de ser cómodo y la tela le da mucha vidilla.
Yo probaría a combinar telas de varios colores, verde gritón, naranjas o rojos chillones, contrastando botones y vivos.
En fin, creo que de cualquier forma este modelo vestiría cualquier rincón.
Un saludo.
Hola Tapestry, realmente este sillón solo se ve en ese tipo de colores, naranjas, verdes, rojos, azules y tienes razón con los vivos y los colores se podría jugar mucho. Te hubiese gustado ver el proceso, Tapestry, fue muy instructivo.
ResponderEliminarde verdad el sillón tiene una línea preciosa aunque debe ser muy complicada de tapizar.
ResponderEliminarPues te has dado cuenta de esa complicacion, Wunder.
ResponderEliminarPero el del post es el número 5 que fabriqué y los fallos se fueron corrigiendo, pero si, esas lineas tan curvas exigen habilidad al tapicero..., bueno y a mi, je, je, je. Por cierto, los botones son funcionales, gracias a ellos se puede tapizar el respaldo y el asiento sin "entretelar".
Ha sido muy interesante ver la evolución que nos has ido mostrando de esta bella pieza, felicidades por el resultado!!
ResponderEliminarUn saludo!!
El Jardín de los Muffins
Muchas Gracias Kat y debo reconocer que gracias a los bllogs como el tuyo y a vuestro entusiasmo estoy descubriendo el placer de contemplar esos diseños miticos que han ido enriqueciendo el mundo de la decoración..., hasta que me pidieron ese R-160, desconocia la existencia de Grant Featherston..., ahora se algo mas y me gusta reproducir de vez en cuando algunas de esas piezas.
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