martes, 17 de noviembre de 2015

UNA SONRISA DE SATISFACCIÓN.





     
 
Durante hoy he sonreído en varios momentos mientras montaba los dos Hybrid que he vendido, pero no sonreía por la venta en si, sonreía por la satisfacción que me producía el hecho de que dos personas hubiesen elegido  mi sillón para llevárselo a sus hogares.
    Realmente es una venta ridícula, es algo casi insignificante a nivel económico, pero me ha hecho sonreír, me ha hecho trabajar con entusiasmo y con alegría y me ha devuelto algo de esperanza.
 
 




      

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