martes, 16 de julio de 2013

HUMILLANDO Y MALTRATANDO A UN CHESTERLFIELD.








   -  Quiero dos sillones Chester como estos de las fotos...-exige David dejando sobre la mesa de marcar las fotos de un sillón Chesterfield maltratado y humillado, avejentado y casi desnudo, mostrando su intimidad, sus rincones, sus secretos, mostrando una desnudez marchita, vieja, reseca y llena de cicatrices, de manchas de senectud, dejando ver una piel facida, sin tensión, sin firmeza- este acabado es bestial, ¿eh, Pedro....?, los necesito para el viernes urgetemente..., ¿los podrás tener....?, lo vamos a hacer con esos clavitos y todo...., pero coño,el tapicero me ha dicho que ahora misma no está facil encontrarlos.
   - Por eso no te preocupes, tengo una amiga en Madrid que seguro que los tiene.
   - Puta madre.
   Afirmo con la cabeza sin despegar los labios y observando las fotos, me da la sensación de que estoy observando a un viejo Lord ingles, a un noble, a un caballero que ha sido apalizado por una rehala de malhechores que le esperaban amparados a traición en las brumosas noches del Londres de Jack El Destripador.
    Me imagino al viejo noble recibiendo los golpes sin agachar las cerviz, golpeando con su bastón y tratando de defenderse, pero son demasiados y poco a poco lo muelen a golpes y a estacazos, le arracan sus caras ropas y le dejan medio desnudo sobre los adoquines empapados...., pero incluso así, humillado y maltratado, el viejo noble, el viejo Chesterfield es capaz de mirar a los ojos y de posar así, degradado y apalizado, pero con un estilo y una dignidad que solo atesora él, el sillón Chesterfield.







 

















sábado, 13 de julio de 2013

UN TALLER DE ESQUELETAJE ATRAPADO EN EL TIEMPO.






   Jose Castillo, de Tapizados Castillo vino al taller a mediados de semana, necesitaba restaurar dos silloncitos monísimos y muy vintage.
  - Joer, yo ahora tengo faena -protesté- pero  ahí tienes la mesa, la cola y la pistola..., hala, haztelo tu mismo.
  Y volví a mi trabajo, en la sierra de cinta pero sin perderle de vista y acercandome cada dos por tres para ayudarle a colocar los gatos o para apuntar alguna pieza.
  - Macho, yo no se como te las apañas tu solo... -murmuró Jose.






  Arrugué el ceño y durante unos segundos se detuvo el tiempo..., para luego retroceder y para despertar con una oleada de recuerdos y emociones, de momentos vividos hacía décadas y de otros presentes y muy cercanos en ese mismo tiempo.
   Era el mismo taller de esqueletaje que habia conocido y vivido el deambular de los vecinos del barrio y las visitas de los jubilados o de los curiosos. Era el mismo taller en el que habian llegado a trabajar mas de cuatro operarios bajo la batuta de papá. 
  Recuerdo a Miguel, un joven que conduciá un Mini color azul cielo y que tocaba en una banda, mi padre le dejaba que ensañara con su saxofón en el taller durante la hora de la comida. Recuerdo que era atractivo y que a mis hermanas les gustaba dejarse caer por el taller cuando él estaba. Por norma, los lunes llegaba tarde, la banda animaba las verbenas y trasnochaba demasiado.
  Recuerdo los almuerzos en la bodega Goya cuando en la calle abrían un montón de pequeños talleres, desde carpinterias hasta dos talleres de reparación de automoviles, también un tostadero de café que llenaba la calle y el barrio con ese fuerte aroma, un empresa que fabricaba juguetes, una fundición que me fascinaba con el color naranja del hierro al rojo vivo, un taller de curtidos, un ultramarinos regentado por el tío Cipriano, un hombre al que le tenía miedo....., ahora solo queda la vieja carpinteria y Robert Neville dentro de ella, fuera, en mi calle solo hay mutantes, como Chema, que sale de su laboratorio dental para venir a fumar al taller, a cambio yo le visito cuando tengo calor y me aprovecho de su aire acondicionado, observo como hace dentaduras y le pregunto si no conoce a alguna dentista casadera que me saque de la penuria economica, a cambio yo haria las tareas de casa y cubriría sus necesidades maritales del sabado noche. Entonces Chema se rie y me dice.






   - ¡¡¡ Estas todo loco...!!! - vocifera mientras una luz hipnotica escapa de su cerebro.
   Entonces me vuelvo al taller y me encuentro con Pepe, apoyado en su bastón y observando extrañado los portalones cerrados. Esas viejas y resecas puertas no pueden estar cerradas, de ellas salen los ruidos de mis maquinas  y mis maldiciones cuando me equivoco.
   - Por las mañanas me tranquiliza escuchar el ruido de la cepilladora...., eso quiere decir que todo es normal -me confesó Pepe una vez.
  Y otras veces alguna silueta se recorta a contraluz y yo tardo en reconocerla, pero esos recuerdos de la infancia aún guardan rostros, imagenes, sonidos y olores.
   - ¿Eres el hijo de Pedro...? -pregunta temeroso ese hombre al que ya he reconocido, era el repartidor del butano del barrio. Recuerdo que era un hombre vivaz, simpatico, sonriente. Un hombre que cargaba las bombonas de butano entre canticos y sonsonetes y que era capaz de hablar a voces con las vecinas que desde los balcones le pedían el gas. El alzaba la cabeza, sonreia y subía las escaleras sin perder la sonrisa.
   - No sabes lo que me alegra verte aquí...., no reconozco nada del barrio, no queda nada y ya no hay gente almorzando en el bar...., joder, como se pierde todo, pero si a veces juntabamos dos mesas.
   - De aquella época ya no queda nada...., ni mi padre.
  - Que mal me sabe....,  pero la carpinteria está igual, no te puedes imaginar la alegria que me ha dado encontrarte con las puertas abiertas.
    Si..., solo quedo yo...., Soy Leyenda...., pienso sin llegar a pronunciar en voz alta mis palabras.
  En ese momento, otra silueta ocupa el hueco de los portalones, es alguien uniformado que vocea sin llegar a entrar.
     - ¡Sal Neville, sal.....!
   - ¿Que te pasa, Pedro....? -se inquieta Jose Castillo- te has quedado emparrado.
     - Mira papá, mariposas.................


domingo, 7 de julio de 2013

ESQUELETAJE DE PROTOTIPOS Y DE CLASICOS INMORTALES.



    Es una especie de angustia y de panico..., es la sensación que me asalta cuando veo que soy incapaz de sacar el modelo de la fotografia, cuando me pregunto y vuelvo a preguntarme como hacer el esqueleto para que el tapicero pueda tapizarlo de manera rapida y sin problemas. Los interrogantes vuelven una y otra vez y las horas corren como bólidos, los recortes de carton se acumulan y al final parece que das con una buena idea o eso crees. En ese momento la tensión se alivia y ya soy capaz de relajarme y de empezar a marcar los tablones y de dar rienda suelta a los dientes del aparato de serrar.
   Poco a poco esas imagenes recreadas por los ordenadores y que muchas veces contienen paradojas, quiero decir que crean perspectivas imposibles que no se corresponden con los volumenes que adquiririan en la realidad..., van tomando formas reales y tangibles, solidas y que se pueden tocar y desde luego tapizar.
   Hace unas semanas me entró uno de esos pedidos especiales, era un cliente nuevo que me habia encontrado por el blog. Parece ser que habia peregrinado sin que nadie fuese capaz de morder en el pescuezo de esos modelos. 
   Yo me atreví, mordí y logré sacar los modelajes..., pero a unos costos que superaban mi presupuesto, por eso recurrí a un amigo industrial para que rematase el pedido.





 
   Y justo cuando me despedía de Jose Carlos, le dije.
    - Y ahora me voy a relajar haciendo un tresillo de toda la vida...., de esos inmortales y elegantes, de esos que gustan a todo el mundo y que son comodísimos.
   Era un sofá y dos sillones del llamado popularmente brazo voluta. Un modelo elegante, sobrio, agradable de ver y que se muestra tal cual, sin estridencias de diseño, sin atrevimientos, sin osadias...., así tal cual nació a la sombra del aclamado y odiado Chesterfield.







 

sábado, 29 de junio de 2013

ESCULTURAS ORGANICAS EN TAPIZADOS GOMEZ.


  




 Cerré la puerta de la carpinteria de un portazo, murmurando, sintiendome incomodo y avergonzado ante mis intenciones...., buscar tableros entre los contenedores de basuras.
   Caminaba con la cara contraida y con mis largos pies lanzandome hacia la esquina de la calle, justo en el momento en el que Jose y Julian Gomez entraban en ella con su Caravelle blanca y soltando fumarolas blancas por sus ventanillas.
  -¡¡Pedrín...!!! -voceó Julían sin que el purito se desprendiese  de entre sus labios- ¿a donde vas...?.
  Estuve a punto de contestar, ¡¡ a la mierda...!!!, pero Julian continuó, despues de frenar encima del paso de cebra.
  - ¿Que te pasa...?, que Castillo te ha visto esta mañana muy jodido..., por eso venimos a verte.
  - Voy a buscar tableros..., por los contenedores -confesé.
  - ¡¡Pero que cojones a buscar por ahí..!! -replicó Jose- coño, sube que en la tapiceria tenemos de sobra.
   Salté dentro de la furgoneta, llegamos a la tapiceria, a ese variopinto universo y mientras Julian me buscaba el tablero, Jose me enseñó sus ultimas craciones, más allá de la tela y las costuras.
   - Mira, Pedrín..., es una cepa del pueblo.
   Fue un momento tan comomovedor como cuando me encontré con ellos en la esquina. Las formas de la cepa me fascinaron, sus vetas torsionadas, envueltas sobre si mismas, toda ella revirada creando unas formas que se llevaban mis ojos.
   - Vamos al estudio fotográfico que compartimos con la Generalitat.... -murmuré desenfundando el móvil.
   






  

domingo, 23 de junio de 2013

¿QUE PENSARIA PAPA, EL VIEJO EBANISTA...?.




Este retrató lo pintó con la mano izquierda, su brazo derecho estaba completamente paralizado, y me parece que es  Antonio Machado o Miguel Hernandez.
                                                             

   No pasa ni un solo día sin que recuerde a mi padre, sigo trabajando con muchas de las plantillas que él diseñó, sigo durmiendo en la misma habitación que compartimos durante los ultimos ocho años de su vida, la misma en la que falleció, la misma en la que muchas noches me contaba vivencias de su vida, de su infancia, con esa voz que se le quedó tras el brutal ictus. Muchas de aquellas historias ya me las habia contado, pero yo volvía a escucharlas y sonreía en la oscuridad.
   Ultimamente vuelvo a pensar en él con mas intensidad y con cierta angustia, cada día noto que me parezco más a él, simplemente porque soy su hijo, porque soy humano y porque mi organismo va acumulando el paso de los años, porque ahora ya se que tarde o temprano yo ocuparé una cama como él la ocupó durante esos ocho años, solo que yo no tengo hijos. No tengo la familia que él y mi madre crearon en aquellos años duros en los que las personas parecian estar hechas de otra pasta.
  Pienso en el sentido de la vida, en el cambio de las costumbres, en las nuevas formas de ver la familia, en las nuevas formas de ver las relaciones entre padres e hijos..., y percibo que poco a poco nos vamos alejando inexorablemente de su sentido mas ancestral y primigenio, del calor y del amor que debería envolver siempre a la relación entre madres e hijos, entre padres e hijos.
  Vamos hacia otra sociedad, hacia otra forma de vida y de percepción....., pero bueno, a mi me quedan  esos ultimos ocho años de recuerdos atendiendo a papá, con todo lo bueno y lo malo que acarreó.







  Y ahora mismo me pregunto que pensaría papá, el viejo ebanista de esta nueva forma de captar clientes por Internet, de las nuevas formas de relacionarte con ellos...., no se que pensaría, pero papá era algo visionario y me imagino que habría disfrutado y que habría creido en la red como una nueva herramienta. Imagino que le habría gustado ver sus propios dibujos y apuntes volcados en este universo, esos dibujos que hacia muchas tardes, sentados en el despacho, recordando las novelas de piratas y aventuras que leía de adolescente  o mirando el telefono esperando la llamada de algún cliente, dibujando la escobilla de quitar el polvo, gafas, sus propias manos o a sus actores favoritos protagonizando esos westerns que tanto le gustaban.









   

martes, 18 de junio de 2013

BICIPALO...., EL ORIGEN DEL NICK.


  


  Aquellos colegas de la peña de bicicleta de montaña, La Pajara, me vieron llegar montado en esa bicicleta, que parece salir de entre los mismos tablones de los que salen los osos y los Featherston y tardaron poco en bautizarme.
   - La Bicipalo, coño...., y tu Bicipalo. 
    Y con Bicipalo me quedé.
  Han pasado algunos años desde aquel encuentro, ellos ruedan cada vez en un lugar, incluso algunos de ellos tontean con el lado oscuro, es decir con el ciclismo de carretera. Yo y la Bicipalo seguimos rodando por las pistas de la Calderona, alguna vez nos cruzamos y entonces se escucha esa saludo.
   - ¡Bicipaloooo....!!!!