sábado, 13 de octubre de 2012

LOS OREJEROS ROSIE, LUCIENDO RETAPIZADO Y PATAS NUEVAS.

 
  José Castillo ha tenido el detalle de enviarme las fotos de los orejeros ya vestidos con las nuevas telas y con sus nuevas patitas Chippendale, ésas que pusimos juntos y que sustituían a unas torneadas, bueno, realmente en una de las fotos aún se pueden ver.
  Estos Rosie (Capri) los hicimos aquí, en el taller, pero ya no recuerdo si papá aún vivía y han vuelto para rejuvenecerlos,  de la misma forma que los clientes han vuelto a la tapicería de José Castillo para que ellos los resturen. 
   Es una especie de círculo que se alimenta del buen oficio y de la impronta positiva dejada en el cliente. Desde luego, hay veces que el cliente no queda satisfecho, no se puede hacer pleno siempre, pero satisface cuando esa persona te vuelve a llamar y, a veces, pregunta antes de continuar.
    - Perdone...,¿aún siguen abiertos...?, bueno, imagino que usted será el hijo, es que hace muchos años su padre me tapizó un sofá...
   Esta anécdota me la contaba el mismo José..., y los dos sonreíamos al ser conscientes de que nos había pasado a los dos, al ser conscientes de que ya no íbamos de las manos de ellos, de los papás.

                                                     
  Un detalle importante cuando se retapiza una pieza, se desclava todo, es decir que se quita la tela vieja y se examina la gomaespuma, si conserva su firmeza se deja, pero si se observan muestras de fatiga o de podredumbre también se sustituye.
  Ahí radican las diferencias de precios cuando se dan presupuestos de restauración.


                                                            Jorge se ríe porque repetimos 
                                            el tema de la platabanda elástica.


                                                              El cinchado inferior de yute en 
                                                  perfecto estado

                                         Y en esta foto se ve muy bien como 
                                         sobresale  la famosa platabanda de muelles, 
                                         la llamada bandeja en el argot del tapicero.


martes, 26 de junio de 2012

VICENTE BOLUDA, RESTAURADOR Y DECORADOR DE MOBILIARIO CLASICO Y CONTEMPORANEO.


Esta vez no hace falta que monte sobre Duna para visitar a Vicente Boluda, tanto él, como yo, seguimos viviendo en la misma calle donde nacimos, en la calle Pintor Goya de Valencia. Nos vemos casi todos los días, de la misma forma que nuestros padres y nuestras madres se veían casi todos los días; ahora solo quedan ellas, las madres.
Mi padre, el viejo ebanista, ya nos dejó después de esos ocho años de invalidez, pero el padre de Vicente Boluda, el artista fallero, decorador y  dibujante, falleció casi sin avisar, justo cuando vivía la placidez de la jubilación y sin dejar de asistir a cursos, sin dejar de apreciar cualquier atisbo de arte en la vida. Recuerdo el entierro en Llanera de Ranes, en una mañana inundada de un sol intenso y con los ribazos de aquellos caminos rurales envueltos en una explosión de color y vida, recuerdo como sonó esa canción de Serrat que habla de la Carrera de San Jerónimo y de un gorrión, de la misma forma que Beni Goodam y Glenn Miller sonaron en el funeral del viejo ebanista.
Recuerdo que hace ya bastantes años, me lo encontré en el portal de la finca, observando atento una raya de lápiz, que empezaba en el mismo portal y que terminaba tres pisos mas arriba en una graciosa espiral.
- ¡Fíjate Pedrín con que gracia a terminado la travesura, tiene su cosa, tiene su armonía!.
Aquella observación me impactó y desde entonces trato de apreciar los matices y el detalle agradable de una realidad que muchas veces no lo es.
Y mi amigo Vicente siguió la estela artística de su padre, su hermana Celia también. Su mujer, Amparo, se convirtió en esa compañera, en ese apoyo que toda persona anhela en la vida y la hermana mayor, y amiga mía, Amparín también estuvo ahí, criada entre óleos, acuarelas, lacas y pan de oro. Crecieron enmedio de ese oficio, el mismo que continuó Vicente Boluda.
Pero los tiempos van cambiando y Vicente, como yo mismo, tiene un blog en el que muestra algunos de sus trabajos. Me he permitido la confianza de traer aquí algunas de sus fotografias, pero también otras que tienen bastantes más años, imágenes de otra época, de otros años, de un tiempo pasado que no deberíamos olvidar nunca.
Esta fotografía refleja un mundo curioso, el del cartón-piedra, el de la fantasía de las Fallas y el de la creatividad de los artistas. Refleja el mundo que envolvió la vida de los tres hermanos, Amparín, Vicentín y Celia..., dicen que de casta le viene al galgo.
Vicente Boluda, padre, decorando una inmensa consola con detalles y relieves chinescos.
Uno de los ninots hechos por Vicente Boluda que resultó indultado y que, más tarde, la revista erótica LIB inmortalizó en sus páginas.
Esta fotografía está tomada en la planta baja, gemela a la mia. Nuestros padres llegaron a trabajar codo con codo, viveron aquella época en la que aún se cenaba en los portales de las casas y en la que el griterío de los niños y sus juegos llenaban los barrios en las noches de verano.
Colocando precinto para ir rematando las fallas.

Pero el tiempo no deja de pasar, de correr o de volar, y Vicente nos muestra desde su blog todo lo aprendido a la vera de su padre.
Incluso buscaron a Vicente para que decorase y dorase el cabezal del dormitorio de una diva llamada Alaska. 

Esto es solo una breve muestra de los trabajos de mi amigo, podéis visitar su blog Vicente Boluda o enviarle un correo a vicenteboluda@gmail.com o llamarle al móvil 610864362


domingo, 3 de junio de 2012

ASI SE RETAPIZA Y RESTAURA EN TAPIZADOS CASTILLO.

Jose Castillo, a parte de dejar comentarios kilométricos, también tapiza y restaura. A veces, llegan hasta sus manos piezas valiosas, interesantes, auténticas antiguedades que rejuvenecen cuando salen por la puerta de su tapicería y regresan al hogar de las clientas; y digo clientas porque suelen ser ellas, las mujeres, las que tienen la suficiente sensibilidad como para encargar este tipo de trabajos.
Me ha enviado una serie de fotos donde se puede apreciar el
antes y el después de unas piezas que deberían de haber terminado en la basura, abandonadas junto a cualquier contenedor urbano, pero afortunadamente no fue así.

Aquí se puede apreciar como han reforzado la estructura suplementando la madera vieja con unas piezas nuevas. Muchas veces, Jose o Jorge se pasan por mi carpintería para que les corte algunas piezas con forma y así poder continuar con las restauraciones. Ellos lo hacen todo, empezando por el desclavado y terminando por volver a encolar todas las piezas que con los años y el uso se habían soltado.

Las dos butaquitas ya restauradas, retapizadas y pulimentadas.



De vez en cuando llegan a Tapizados Castillo piezas muy interesantes, como esta pareja de sillones de estilo Art Decó, algo deteriorados, pero aún rezumando esa atractivo de los muebles de estilo y clase.



Gatos de apriete y cincha de yute, la pareja de sillones va por buen camino de las manos de Jose y Jorge.


Y los sillones terminados, rematados con doble vivo y con una tela clara que realza las partes de madera vista pulimentadas en nogal.

Esta pareja, de cintura estrecha y formas sinuosas, me encanta, es un diseño sencillo pero fluido y elegante, las encuentro preciosas y dignas de ser restauradas mil veces.