A Paco le gustó la idea que su Poeten protagonizase uno de mis post, le vi sonreir, quizás sorprendido, realmente tan solo se trataba de un sofacito para su dormitorio, pero creo que él también se había contagiado de mi entusiasmo, de hecho vino al taller y le hizo una foto al esqueletaje del que iba a ser su Poeten.
- Tenía pensado algo en crudo, algo clarito para lo que es el sofá y un rojo o verde para el cojín.
- ¿Y el color de las patas...? -le pregunté.
- Oscuras..., bastante oscuras.
- Espera que aquí tengo unas muestras.
Y Paco volvió a sorprenderme cuando sus ojos se fijaron en una pata teñida de negro.
- Me gusta ésa.
- Ostras..., si te atreves si que podremos decir que será un autentico Poeten pata negra...,quedaría brutal con la tela en crudo.
Y en ese momento mis ojos destellaron y el post empezó a girar en torno a esa definición tan española, tan sabrosa y tan aromática pata negra..., pero hay veces que la creatividad sigue unos caminos que escapan a nuestra voluntad y a nuestro consciente. Tan imprevisible puede ser esa creatividad que a veces puede terminar surgiendo como una subita visión y es lo que finalmente ocurrió con el Poeten de Paco. Lo vi envuelto entre libros, lo vi observando sonriente a esas estanterías que atesoraban los mejores versos, las novelas más interesantes, los ensayos más profundos y las memorias más intimas y sinceras.
El Poeten era un poeta, el Poeten era un sofá dulce y armonioso como el mejor de los versos, como la poesía más agradable y delicada...., el Poeten debería estar ahí por lo menos una vez en su vida, por eso paramos en una de las librerías más conocidas y antiguas de Valencia, frente a la Plaza de Toros y frente a la Estación del Norte.
- Mira Poeten...., Librería Soriano, fundada en 1948 -murmuré- tú tienes algunos años más, eres de la quinta del 42..., a ver si nos dejan pasar y sabrás realmente lo que eres..., bueno, sabes que eres un poeta, aunque con esas patas negras eres el más rebelde de los poetas.
- Mira Poeten...., Librería Soriano, fundada en 1948 -murmuré- tú tienes algunos años más, eres de la quinta del 42..., a ver si nos dejan pasar y sabrás realmente lo que eres..., bueno, sabes que eres un poeta, aunque con esas patas negras eres el más rebelde de los poetas.
Y finalmente Chelo y Cristina nos dejaron entrar y sonrieron viendo como el Poeten contemplaba curioso y tímido, todo ese universo de libros..., incluso encontró uno en el que hablaban de su padre, de Finn Juhl, en ese momento se giró y me dijo.
- ¿Me lo compras....?.















