lunes, 20 de agosto de 2012

UN SOFA DE 7000 EUROS.



Este mes de agosto la revista ¡HOLA! edita un número especial sobre decoración. La he comprado y lo que más me ha llamado la atención ha sido el precio de uno de los sofás que Cristina Ybarra recomienda en una sección titulada "a la manera de CRISTINA YBARRA". En la página muestran desde una banqueta de estilo isabelino, pero un estilo isabelino algo descafeinado, hasta un sofá de Christopher Guy valorado en 7078 euros. Y ciertamente me he puesto las gafas de cerca y después de examinarlo no he podido justificar esa salvajada de precio por ninguna parte. Admito, al mismo tiempo, mi imperdonable ignorancia al no saber quien es Christopher Guy pero lo que si sé es cómo hacer ese sofá.

En la imagen, el sofá de más de 7.000 euros....¡¡¡¡¡¡
La base es de madera vista, con una talla muy ligera y con patas al estilo Chippendale pero con las aristas vivas. Esa base la haría Jaime Fabra con una mano atada a la espalda. El dorado que se aprecia lo podría hacer, sin ningún problema, Vicente Boluda utilizando pan de oro auténtico. Obviamente yo me encargaría del esqueletaje y de sacar las plantillas, aunque realmente, la forma del reposabrazos recuerda bastante al modelo que diseñé y fabriqué para mi amiga Mariangeles.
¿Y quién lo tapizaría...?, un pregunta tonta, podría tapizarlo mi amigo Tapestry, Julián y José Gémez, José Castillo, Juan Vicente Comes, Miguel María..., cualquiera de ellos podría vestir ese sofá de manera exquisita y sin envidiar nada a ese original..., y así, a
bote pronto casi me atrevería a decir que podría salir por unos 2.500 euros.
En fin, cosas del diseño y del prestigio...,pero bueno, de la revista también me han gustado algunos de los rincones de la casa de Benedetta Tagliabue. Es una especie de estudio, algo caótico pero, al mismo tiempo, armonioso. Me gusta, sobre todo, la mesa hecha con dos tablones en los que se pueden apreciar los nudos y la forma original del árbol y una discreta mecedora que aparece a la izquierda. Se trata de otra creación de los hermanos Eames, es la conocida mecedora RAR (rocket rocking arm). Curiosamente esta silla no va a ser la única pieza de los Eames que encontramos en la casa, en otra de las estancias nos encontraremos con la longue chair Eames.


Y en las primeras páginas, en la sección de novedades me he fijado en dos piezas, en una especie de Chester de
Poltrona Frau, que no aporta nada y que dista mucho de lo que es un auténtico Chester, como los que ha utilizado Cristina Ybarra para decorar uno de los salones del Palacio de Portocarrero. En la foto se puede apreciar la forma de herradura de los reposabrazos, el capitoné y una curiosidad, el asiento fijo sin cojines.


Pero regresando a esa sección de tendencias también me he fijado en un cabecero de madera vista con orejas, que parece que va a marcar tendencia. A mitad de julio, hice uno de estos cabeceros con orejas, pero hasta septiembre no empezará a tapizarlo Juan Vicente Comes, si consigo fotos habrá post, pero de momento una imagen del esqueletaje del cabecero.




martes, 26 de junio de 2012

VICENTE BOLUDA, RESTAURADOR Y DECORADOR DE MOBILIARIO CLASICO Y CONTEMPORANEO.


Esta vez no hace falta que monte sobre Duna para visitar a Vicente Boluda, tanto él, como yo, seguimos viviendo en la misma calle donde nacimos, en la calle Pintor Goya de Valencia. Nos vemos casi todos los días, de la misma forma que nuestros padres y nuestras madres se veían casi todos los días; ahora solo quedan ellas, las madres.
Mi padre, el viejo ebanista, ya nos dejó después de esos ocho años de invalidez, pero el padre de Vicente Boluda, el artista fallero, decorador y  dibujante, falleció casi sin avisar, justo cuando vivía la placidez de la jubilación y sin dejar de asistir a cursos, sin dejar de apreciar cualquier atisbo de arte en la vida. Recuerdo el entierro en Llanera de Ranes, en una mañana inundada de un sol intenso y con los ribazos de aquellos caminos rurales envueltos en una explosión de color y vida, recuerdo como sonó esa canción de Serrat que habla de la Carrera de San Jerónimo y de un gorrión, de la misma forma que Beni Goodam y Glenn Miller sonaron en el funeral del viejo ebanista.
Recuerdo que hace ya bastantes años, me lo encontré en el portal de la finca, observando atento una raya de lápiz, que empezaba en el mismo portal y que terminaba tres pisos mas arriba en una graciosa espiral.
- ¡Fíjate Pedrín con que gracia a terminado la travesura, tiene su cosa, tiene su armonía!.
Aquella observación me impactó y desde entonces trato de apreciar los matices y el detalle agradable de una realidad que muchas veces no lo es.
Y mi amigo Vicente siguió la estela artística de su padre, su hermana Celia también. Su mujer, Amparo, se convirtió en esa compañera, en ese apoyo que toda persona anhela en la vida y la hermana mayor, y amiga mía, Amparín también estuvo ahí, criada entre óleos, acuarelas, lacas y pan de oro. Crecieron enmedio de ese oficio, el mismo que continuó Vicente Boluda.
Pero los tiempos van cambiando y Vicente, como yo mismo, tiene un blog en el que muestra algunos de sus trabajos. Me he permitido la confianza de traer aquí algunas de sus fotografias, pero también otras que tienen bastantes más años, imágenes de otra época, de otros años, de un tiempo pasado que no deberíamos olvidar nunca.
Esta fotografía refleja un mundo curioso, el del cartón-piedra, el de la fantasía de las Fallas y el de la creatividad de los artistas. Refleja el mundo que envolvió la vida de los tres hermanos, Amparín, Vicentín y Celia..., dicen que de casta le viene al galgo.
Vicente Boluda, padre, decorando una inmensa consola con detalles y relieves chinescos.
Uno de los ninots hechos por Vicente Boluda que resultó indultado y que, más tarde, la revista erótica LIB inmortalizó en sus páginas.
Esta fotografía está tomada en la planta baja, gemela a la mia. Nuestros padres llegaron a trabajar codo con codo, viveron aquella época en la que aún se cenaba en los portales de las casas y en la que el griterío de los niños y sus juegos llenaban los barrios en las noches de verano.
Colocando precinto para ir rematando las fallas.

Pero el tiempo no deja de pasar, de correr o de volar, y Vicente nos muestra desde su blog todo lo aprendido a la vera de su padre.
Incluso buscaron a Vicente para que decorase y dorase el cabezal del dormitorio de una diva llamada Alaska. 

Esto es solo una breve muestra de los trabajos de mi amigo, podéis visitar su blog Vicente Boluda o enviarle un correo a vicenteboluda@gmail.com o llamarle al móvil 610864362


lunes, 21 de mayo de 2012

TAPIZADOS CASTILLO


Duna me lleva hasta una tapicería familiar que lleva abierta desde el año 55, en Mislata, en la calle Maestro Serrano, nº 6 y con los telefonos, 963791137 o el móvil 645816801. Muy cerca de mi taller de esqueletaje, tan cerca que apenas si pasamos de 3ª, pero bueno, no pasa nada, lo importante es que visitamos a unos tapiceros que trascienden a la mera relación comercial. Duna y yo visitamos a unos amigos, que es lo importante.


Jose y Jorge frente a una estilosa banqueta en equis, parece un diseño sencillo, pero realmente es complejo, sobre todo a la hora de tapizar.


Jorge, el hermano pequeño, sonríe ante la maquina de coser, se desenvuelve bien con ella y va rematando las fundas de unos cojines.
Jose y Jorge me esperaban, posan sonrientes y yo me siento a gusto, me siento como en casa y por éso echo fotos por donde me place, incluso al sofá que les serví la semana pasada. Era un modelo actual, de perfiles muy rectos y con todos sus elementos por separado y preparados para ensamblarse en la casa del cliente, a mas de cuatro pisos de altura y con unas escaleras estrechas y angostas.


El sofá presentado, comprobando que los agujeros estén bien encarados y que las medidas del armazón son correctas.


Y de nuevo desmontado para empezar a tapizar.



Los elementos ya terminados y listos para ensamblar y volver a realizar ajustes y comprobaciones. Después se volverá a desmontar para embalar y poder subirlo al piso, pieza a pieza.




Sobre el sofá a punto de rematar, se observa la tela con la que se confeccionarán unos cuadrantes o pequeños cojines que servirán para decorar o para acomodarlos al gusto, a veces como pequeñas riñoneras, otras para suplementar los apoyabrazos o para colocarlos sobre las piernas y alzar el portátil o la revista que se desee ojear.


Y en el zaguan de Tapizados Castillo me encuentro con este curioso puf bautizado por Jose como puf Amor y realmente el aspecto es sugerente, transmite unión, transmite complicidad, recuerda a un abrazo intenso, profundo, íntimo, entregado, apasionado.


Y muy cerquita de ese puf tan especial, descubro todo un clásico, una silla con asiento de muelles, respaldo de rejilla y decorada con pan de oro y con un auténtico craquelé. Durante unos instantes observó esas grietas surgidas al azar cuando las tensiones entre los barnices y lacas terminan fracturando la superficie.



Y como no podía ser de otra manera, en la tapicería de los hermanos Castillo no podían faltar los muestrarios de telas ni las barras para cortinas, algunas de latón, de metacrilato, de madera o de hierro forjado.



martes, 20 de marzo de 2012

UNA BUTACA ELEGANTE Y EQUILIBRADA


Jaime y Juana me visitaron la semana pasada y durante unos minutos estuvimos estudiando el plano de la butaquita, después charlamos un rato y me contó que de muy chiquitín, cuando apenas si se podía mantener en pie, ya le daban un pequeño martillo y unas tachas.
- Y así me entretenía Pedro, como yo veía que allí todos clavaban tachas, pues yo también clavaba y aprendía.
- En los tiempos que corren habrían demandado a tu madre y a tu padre..., ¡te podrías haber comido los clavos...¡
Jaime cabecea, me cuenta más vivencias y observo como Juana le mira sonriendo y escuchando encantada el relato de su marido.
Más tarde, Jaime recorta el perfil de la pata Chippendale impregnada de pan de oro, que él hará y nos despedimos.
Al día siguiente volví a desplegar los planos y empecé a sacar las plantillas, pero en papel.
Copetes de respaldo y brazos ya mecanizados.

Preparando las piezas que harán de unión entre la consolita y el brazo que descenderá, armoniosamente, desde el respaldo.

Tres secuencias de corte para lograr que la pieza se "abra" hacia los lados ligeramente. Se recorta con forma y se encola en el lado contrario.

La base principal, se ven las "consolitas" que recibirán la media luna y ésta, a su vez, al brazo.

Planteando la pieza.

Ya encolada y atornillada y esperando el montaje del brazo.

Y la butaca ya terminada, con las piezas para "volver" la tela ya en su sitio y lista para recibir esas patas Chippendale repletas de tallas y dorados.
La observo y me gusta, pese a ser bastante ancha, la butaca se ve elegante y armoniosa, las vueltas de los brazos y de las consolas juegan con el respaldo formando un trazo contínuo y sinuoso, agradable y ligero.