domingo, 4 de marzo de 2012

UN SOFA DE DISEÑO ITALIANO PERO CON ARMAZÓN Y TAPIZADO ESPAÑOL.




Muchas veces, las clientas llegan con revistas de decoración, con recortes o con un catálogo italiano de sofás en el cual han encontrado uno que les gusta, uno de esos modelos de diseño, uno de ésos que, perfectamente, podrían ilustrar alguno de esos catálogos de firmas de renombre , prestigiosas, elitistas, exclusivistas y de precios disparatados, caros y, a veces, injustificables.


En este caso, el sofá se caracterizaba por un frontal muy estrecho y una enorme pieza de goma-espuma ocupando todo el asiento, sustituyendo a los tradicionales cojines, incluso en el respaldo, al tiempo que la clienta habia anotado, sobre el catalogo, algunas medidas especiales respecto a la altura del brazo.
Estuve haciendo algunos bocetos y al final volví a recurrir a las plantillas hechas por mi padre hace más de diez años. El modelo Javea, convenientemente modificado, podría valer para replicar ese modelo italiano.

Y de nuevo papá echándome una mano con sus letras, con sus números, con la pasión del viejo ebanista.

Los largueros cortados en la sierra de cinta y preparados para cepillar y regruesar en la Universal.

El respaldo ya montado.

Resposabrazos delantero y el larguero listos para ensamblarse a caja y espiga.

Y el modelo italiano de encargo hecho una realidad.

Se puede observar la superficie plana del asiento que recibirá
un tablero al cual se habrá pegado el gran bloque de goma-espuma, prescindiendo del tradicional cinchado con bandas elásticas.

Detalle del resplado, espontaneo incluido, je, je, je.
Y el sofá que tan solo existía en un catálogo y en la ilusión
de una clienta con gusto.