
Muchas veces, las clientas llegan con revistas de decoración, con recortes o con un catálogo italiano de sofás en el cual han encontrado uno que les gusta, uno de esos modelos de diseño, uno de ésos que, perfectamente, podrían ilustrar alguno de esos catálogos de firmas de renombre , prestigiosas, elitistas, exclusivistas y de precios disparatados, caros y, a veces, injustificables.

En este caso, el sofá se caracterizaba por un frontal muy estrecho y una enorme pieza de goma-espuma ocupando todo el asiento, sustituyendo a los tradicionales cojines, incluso en el respaldo, al tiempo que la clienta habia anotado, sobre el catalogo, algunas medidas especiales respecto a la altura del brazo.
Estuve haciendo algunos bocetos y al final volví a recurrir a las plantillas hechas por mi padre hace más de diez años. El modelo Javea, convenientemente modificado, podría valer para replicar ese modelo italiano.
Y de nuevo papá echándome una mano con sus letras, con sus números, con la pasión del viejo ebanista.
Los largueros cortados en la sierra de cinta y preparados para cepillar y regruesar en la Universal.un tablero al cual se habrá pegado el gran bloque de goma-espuma, prescindiendo del tradicional cinchado con bandas elásticas.
de una clienta con gusto.






