viernes, 16 de noviembre de 2012

DOSSIER: Escoger el sofá...., en CASA VIVA, número 186.




   "Dossier: escoger el sofá", éste es uno de los titulares de la portada de Casa Viva, número 186, una portada quizás demasiado sosa y algo fría si la comparamos con las de AD o Nuevo Estilo. Predominan los azules ténues, los blancos y la piel de porcelana de una rubia de aire triste o puede que sencillamente ausente. Se apela a la magia de la madera, quizás como contrapunto a esos ambientes angulosos y demasiado pulcros, puede que como admitiendo que pese a todo, pese a la domótica y a los metales, continuamos sintiendo a la madera como algo demasiado ligado a nosotros y a nuestra historia como humanos.
   La revista se lee con pausa y claridad, la maquetación es sencilla y sin exprimir el espacio; éso se agradece porque puedes leer y ver las fotografías centrándote en cada cosa, en cada imagen, en cada texto y en cada uno de  esos muebles, por eso me fijo en esas dos banquetas geniales con asiento reversible que al tiempo funciona de bandeja y tanto me fijo que posiblemente haga un par de ellas la semana que viene.



  Ante mis ojos desfilan las nuevas modas en papeles pintados, alguna entrevista que trata de aclararnos hacia donde se enfoca la decoración de las futuras viviendas y, por fin, llego a la página 136, al dossier sobre los sofás, a ese reportaje que me ha impulsado a comprar la revista.
   Y en esa anhelada página 136 tan solo me he encontrado con una colección de sofás incómodos, de respaldos bajos y guarnecidos con pequeños cojines y cuadrantes, algo así como los cortesanos o bufones de unos diseños rectos, fríos, masivos, pesados, pero eso si, todos con nombre y con firma, todos con diseñadores de postín y con precios de infarto.



   Termino de ojear ese dossier y me pregunto dónde queda la elegancia y la armonía de siempre, no puedo evitar pensar en el sofá que he modificado esta semana y lo contrapongo a estas vanguardias de la supuesta comodidad y el diseño, a estos sofás que representan lo último de lo último y caigo en la cuenta de que puede que me este quedando desfasado, puede que las modas y las tendencias van demasiado deprisa para mi, incluso puede que las personas ya no se sienten como lo han hecho durante cientos de años y yo ni me he dado cuenta.

 
   En fin, que cada día tengo mas claro que el taller va camino de convertirse en una cueva prehistórica con un homínido dentro de ella que fabrica esqueletajes o armazones de sofás y que más de una vez se asoma a la calle preguntándose si algún día será capaz de salir de ella.

viernes, 27 de abril de 2012

ANDY WARHOL INSPIRÓ ESTE SOFÁ


Recuerdo que el cliente llegó con una foto tomada desde la televisión, en ella se podía ver a Andy Warhol sentado en un sofá tapizado en rojo y con unos reposabrazos bastante originales. El genial creador respondía a las preguntas apoyado en uno de esos brazos que descendían desde el respaldo formando una media luna perfecta.
Y partiendo de unos planos a escala real, fuí sacando las plantillas de un esqueletaje que, durante un tiempo, me causó cierto respeto. El Warhol, como yo siempre lo he llamado, me inquietaba, sobre todo, a la hora de encajar los brazos en el copete, es decir, en la parte alta del respaldo. Después de varias pruebas decidí terminar esas piezas a pulso en la sierra de cinta, dando cortes y revirando la pieza hasta conseguir una armonía de líneas descendentes, que se reviraban hasta volver a buscar la horizontalidad a la altura de la consola. Ésa era la parte más compleja del esqueletaje y la que requería de una mayor visión espacial a la hora de idear cómo mecanizar esa media luna que, antes de trabajar, había que encolar para conseguir la amplia curva.


Las piezas de las que saldrán los brazos recurvados, recién troceadas y listas para cepillar y regruesar.











Pero el resultado valió la pena y cuando termino uno de estos Warhol, no hay vecino que pase y no se quede mirando la potente estructura de dos metros y medio de eslora y con esos brazos revirados que recuerdan a una inmensa planta carnívora..., o mejor a un sofá carnivoro que te acogerá para no liberarte jamás. Y desde luego..., a mi padre también le habría gustado hacer este sofá, uno de esos sofás de los que te quedas satisfecho una vez terminado y te hace sonreir.


martes, 7 de febrero de 2012

Y EL CAPRI YA ENSAMBLADO.

Y,  poco a poco, el sillón orejero va tomando forma, ahora sólo queda ensamblar los costados y montar las orejas.

Las costados, brazos y orejas recién mecanizados entre la famosa y siniestra tupi y la universal.


Las piezas junto a los respaldos y delanteros, listas para montar.

El Capri ya montado y bien sujeto con los gatos, los mismos que usaba mi padre y que han apretado varios miles de piezas entre butaquitas, pufs, banquetas, sillones, sofás, divanes, sillas, silloncitos.

El orejero a falta de pulimentar las patas, después llegará el turno del tapicero, de las telas, del hilo, de los rellenos, de las cinchas elásticas, del gusto y del mimo de sus manos.


Y justo cuando terminaba los tres orejeros, Joaquín me llamaba para confirmarme que la clienta había decidido colocar también un hermano mayor de los sillones, un sofá orejero de 1.60 m.
En la imagen se puede ver ya con las patas pulimentadas.

miércoles, 18 de enero de 2012

ESQUELETAJE DE SOFAS A MEDIDA.

Mi pequeño taller de esqueletaje subsiste en medio del caso urbano de Valencia y raro es el día que alguien no se pare ante los portalones abiertos y observe el esqueletaje de sofás y sillones, de banquetas y pufs que fabrico artesalmente, por encargo y fuera de medidas estándares.



Se sorprenden de ver el origen de los sofás, de ver los armazones y de que estén hechos de pino, de madera auténtica y no de aglomerado o de tablero DM. Ver las estructuras les tranquiliza, algunos incluso las tocan, o se acercan a los tablones de haya o pino. También los tocan y después aspiran ese aroma que rezuma la madera.
Este es mi trabajo y el de mi amigo Jaime Fabra, pero las manos de Jaime se dedican a otras maderas, a las nobles, a las tallas, a la madera vista.


Estos son algunos de mis modelos, aunque, realmente,  fabrico lo que me pidan. Si alguna persona tiene interés por un modelo especial, le suelo pedir que me traiga una foto o una revista de decoración, con éso me basta para hacer realidad esa ilusión.
Jaime Fabra es otro "facilitador de sueños", y hace realidad verdaderas filigranas en madera vista. Cuando le visito, en su nave de La Pobla de Vallbona, me quedo bobo viendo sus obras de arte.