martes, 21 de febrero de 2012

MAPI, DISEÑO Y AUDACIA EN UN SOFÁ DE 3, 50 METROS.



El Mapi es un sofá que fabrico, en exclusiva, para una prestigiosa firma salmantina; es tan especial y espectacular que no cabe en la mesa de montaje, de hecho fabrico este esqueletaje en cuatro piezas, dos módulos de 1,50 independientes y los dos brazos también independientes.
Una vez tapizado con decenas de cuadrantes, que juegan con el ancho de la platabanda (frontal del sofá) y con el ancho del brazo de 18 centímetros de madera desnuda y colocado en su lugar, el Mapi se une con tornillos y queda impresionante, sobrio, repleto de pequeños cojines que tratan de salvar su profundidad algo exajerada, llega al 1,20 con todos sus rellenos.
Técnicamente no es un esqueleto complicado pero si muy ávido de madera, realmente luce cuando los tapiceros lo visten y cuando sus brazos con esa media luna tan marcada parecen retar a las predominantes líneas rectas del conjunto.
En esta ocasión, el Mapi irá acompañado por dos enormes pufs de 1.00 x 1.00, imagino que para añadir espectacularidad al potente sofá capaz de llenar, por si sólo, el salón más hostentoso. Los primeros tablones preparados para trocear y componer los dos módulos de asiento.

Yo mismo "abriendo" las tablas para después regruesar a la medida definitiva.

A falta de colocar los largueros para cinchar y rematar el respaldo.
Aquí ya se pueden ver los refuerzos en costados y delanteros para soportar la presión de las cinchas elásticas del asiento. También la tablilla central que ayudará a colocar una pieza de goma espuma que actuará amorttiguando la flexión del cinchado.
Encolando un bloque de madera para las "medias lunas" de los brazos.
Y una segunda encolada ya con las vueltas cortadas.
Planteando los reposabrazos.

La pareja de brazos ya terminada.
El Mapi y uno de sus pufs independientes, bajo el sol del atardecer.